Victoria del Celta desde el sufrimiento

X.R. Castro

VIGO

Mucho emoción, poco juego y un triunfo que ratifica el carácter de fortín de As Travesas. El Celta también es capaz de sobrevivir a un día gris para superar a un Hondarribia llamado a codearse muy cerca de los grandes del baloncesto español. A falta de puntos, las célticas ganaron la batalla defensiva siendo superiores en el rebote y más intensas en los momentos determinantes.

Desde el principio quedó claro que sería un partido de pocos puntos. Obtuso en ataque con las defensas marcando la pauta. Los dos equipos tardaron cuatro minutos en anotar y nunca nadie consiguió a lo largo del primer tiempo una diferencia más allá de los cinco puntos.

Hondarribia lo basó casi todo en la intimidación y en los centímetros de la gigante Natja Bavendam en la pintura, mientras que el Celta vivía de arreones. El de Blanca Marcos y Svitlica en el primer cuarto para irse al receso con tres puntos de margen, el de Pilar Valero para intentar aportar un punto de luz en el segundo... Por dentro Sliskovic, lastrada por sus problemas de tobillo y por tres tempranas faltas personales y Stakneviciene intentaban equilibrar la balanza del juego interior. La lituana anotó en este acto inicial nueve puntos.

En medio de tanta igualdad, a aciertos y fallos, al descanso tan solo se podía llegar con empate y además corto: 23-23.

Por momentos las de Miguel Méndez encontraron el camino en el tercer cuarto. Lo hicieron a través de juego interior con Egle, Sliskovic y con Dragana Svitlica, una jugadora que ha crecido una barbaridad con respecto al curso pasado. El triángulo del este empequeñeció a la gigante Bavendam, que se quedó en dos puntos. En lo colectivo las viguesas estuvieron un poco más inspiradas y por momentos parecía que podían romper el partido, pero Hondarribia porfió y vivió de los tiros libres y entró con vida en el último acto. A tan solo dos puntos de un Celta que mandaba pero no despegaba.

De hecho, el arranque del último cuarto parecía aclarar la panorama con un triple de Pilar Valero y un 2+1 de Sliskovic pero de nuevo las vascas reaccionaron para empatar de la mano de la ex céltica Laura Nicholls (47-47, min 34).

Entonces a los dos equipos les pudo la presión del marcador y el baloncesto pasó a ser un deporte sin canastas durante un par de minutos. Fallos por doquier y nulas ideas en el ataque, especialmente de Nicholls.

En un final cargado de emoción e igualdad Sliskovic y Pilar Valero anotaron cuatro puntos que valen un triunfo y seguir instaladas en primera clase.