Educación asegura que agilizará las partidas destinadas a la dotación de las nuevas instalaciones
03 nov 2009 . Actualizado a las 11:57 h.Los brincos y equilibrios para poder entrar en el colegio se han terminado. A partir de ahora los niños que accedan por el camino peatonal al nuevo instituto de Ponteareas, el IES do Barral, no tendrán que hacer peripecias para poder llegar, puesto que las conversaciones de la Xunta y el Concello han llegado a buen puerto y los niños tienen garantizado el acceso.
Hasta ahora existían problemas porque para pasar debían atravesar terrenos del colegio Ramiro Sabell y allí nadie garantizaba que la puerta de comunicación estuviera abierta. Ante este problema, que se producía especialmente a las 9.00 horas, los niños debían subirse a una valla para poder llegar a su colegio.
Las denuncias presentadas por los padres ante esta situación, que ponía en peligro a los pequeños, lograron la intervención de la Consellería de Educación, que ayer aseguró que el problema ya había sido solucionado y los pequeños podrán pasar sin problema.
Biblioteca vacía
Además, también tratarán de agilizar al máximo las partidas presupuestarias que permitan dotar al centro del material del que carece. En la actualidad, un mes después de su puesta en marcha tras superar los problemas que sufrió por una falta de acceso al tráfico rodado, la biblioteca carece de libros, el gimnasio solo tiene parte del material, el aula de audiovisuales está vacía y por el centro faltan espejos en los baños y otros útiles. «Mientras nos movilizábamos por la falta de entrada la Xunta aseguró que el colegio estaba listo, que el problema solo era que el gobierno local arreglara el terreno con los propietarios. Pero resulta que al entrar nos encontramos con todo esto», recuerdan desde la recién formada Anpa.
El listado continúa. El almacén para cuando llegue el material deportivo está inutilizado porque lo han ocupado con depósitos de agua y continúan con la preocupación de carecer de un salón de actos para celebrar las actividades comunes de los escolares.
También esperan que se coloque un timbre o un videoportero en el portalón de entrada, que en la actualidad debe permanecer abierto toda la jornada escolar, con el riesgo de que alguno de los niños se escape o pueda acceder a las instalaciones cualquier persona.