El claustro de la Escuela de Idiomas inició ayer su encierro de protesta contra los recortes de la Xunta. Dicen que por su culpa han perdido 700 alumnos y 15 docentes
16 oct 2009 . Actualizado a las 11:07 h.Lo han llamado cierre, pero en realidad es todo lo contrario. Si algo ha quedado claro esta noche es que la Escuela Oficial de Idiomas no se cierra. Desde ayer a las nueve de la mañana sus puertas están abiertas. No se cerrarán hasta las 22.00 de hoy. Dentro, el trasiego es constante. Es el modo que han elegido los profesores para protestar contra la Xunta: trabajando.
Porque es eso, trabajar, lo que ellos creen que la Xunta no quiere que hagan. Así se desprende de los números. Setecientos alumnos se han quedado sin una plaza en la Escuela de Idiomas de Vigo, en el primer año que pierde alumnado en veinte. Ganaba 500 cada curso y en esta ocasión se ha quedado en 6.800. Es también la primera en que pierde profesores, 15.
La culpa de todo la tiene la circular 5/2009, una normativa con que la Xunta pretendía regular la matrícula. Y la reguló, según explicaron ayer todos los sindicatos, reduciendo grupos de alumnos en los horarios más demandados, promoviendo una oferta educativa pobre, eliminando profesores y suprimiendo horas complementarias. «Levo vinte anos nesta escola, dende que se fundou, e nunca tivemos tantos problemas», dice la directora de la escuela, Cristina González, que explica que la Xunta ha obligado a reducir el turno de tarde.
De ahí que el claustro al completo haya respaldado las movilizaciones, que están recorriendo las escuelas de toda Galicia. Los 96 profesores que lo forman se organizaron en turnos para que siempre hubiera alguien presente en la escuela. Tiendas de campaña, sacos y mucha paciencia fueron sus bártulos para hacer noche en su puesto de trabajo. Pero los profesores no fueron los únicos. Aunque no todo el mundo se quedara a dormir, un total de 739 alumnos respaldaron con sus firmas el manifiesto de los profesores contra la circular que promueve la Consellería de Educación.