Pier-Luigi Russo, del equipo de arquitectos del nuevo hospital de Vigo intervino ayer en un congreso en Santiago. Evitó la polémica política e instó a que la obra empiece
16 oct 2009 . Actualizado a las 11:38 h.El vendaval de la política ha golpeado con tanta fuerza en los últimos meses en Beade, que lo más importante ha quedado fuera del debate. Se ha discutido el número de camas, la financiación, las responsabilidades políticas, todos asuntos importantes. Pero nadie ha hablado con contundencia de los pacientes. Ha tenido que ser un arquitecto el que lo haga: «Hacer el nuevo hospital de Vigo es un deber ético con los vigueses», dijo en Santiago Pier-Luigi Russo, director de la oficina española de Valode & Pistre, el equipo encargado de diseñar la obra de Beade.
En un congreso sobre ingeniería hospitalaria que se celebra estos días en Compostela, Russo desgranó la forma de concebir la arquitectura hospitalaria de su estudio. En ella, aseguró, prima «la eficacia a la imagen». Precisamente esa fue una de las críticas sostenidas por la Consellería de Sanidade contra el bipartito desde que llegó al poder. «Dieron más importancia al diseño que a la funcionalidad», repitió varias veces la conselleira Pilar Farjas en los últimos meses. Pero Russo quiso abandonar ayer toda disputa política y toda referencia a la contienda entre partidos para centrar su discurso en los ciudadanos.
El arquitecto defendió la funcionalidad del trabajo del equipo de arquitectos. El diseño del hospital evita que el público y el personal se crucen e interrumpan, por ejemplo, contempla códigos de colores para orientarse, o el hecho de que se hayan diseñado zonas exclusivas para niños.
Su reivindicación es que se construya el hospital. Y que se construya pronto, porque es una necesidad evidente para los vigueses y para los profesionales, sobre todo dada la situación en la que se encuentra el Xeral. De hecho, los arquitectos estuvieron trabajando con los propios profesionales del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (Chuvi) para escuchar sus necesidades y plasmarlas en el proyecto.
Un símbolo arquitectónico
Finalmente, Pier-Luigi Russo desveló el por qué del diseño elegido por su estudio para el complejo de Beade, con forma de seis velas azotadas por el viento. «Vigo ha de aspirar a potenciar su propia identidad a nivel urbano», dijo. Y esa identidad, para su estudio arquitectónico, es el mar. Por eso, cree que el nuevo hospital de Vigo tiene que ser un símbolo arquitectónico para la ciudad. «Queremos que las velas de los barcos no sean representativas solo para los propios vigueses, sino que suponga también un símbolo que trasladar al exterior».