El PP pone el grito en el cielo ante la decisión del alcalde de recibir a la presidenta del Puerto acompañado de una concejala
07 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.«Raquel Díaz sobraba». El portavoz municipal de la oposición popular no ahorró ayer críticas a Abel Caballero por su sorprendente decisión de recibir a la presidenta de la Autoridad Portuaria acompañado de la concejala de Hacienda y Parques y Jardines, la socialista Raquel Díaz. El PP daba por supuesto que se trataba de un encuentro cara a cara entre los dos principales dirigentes políticos en la esfera local. De hecho, Porro acudió en solitario y quizás por ello se le congeló la sonrisa a la hora de posar para los medios gráficos.
«Ha sido una falta de respeto institucional. Abel Caballero tenía que haberla recibido él solo, pero quizás no se atreve. El alcalde está obsesionado con Porro, lo mismo que el bipartito que gobierna la ciudad. Una buena prueba es que en el pleno de la semana pasada la citaron nada menos que 36 veces, dato que conocemos porque uno de los concejales del PP se molestó en ir anotando las menciones a la ex alcaldesa popular», explicaba ayer José Manuel Figueroa, actual número uno de los populares en el Concello tras la salida de Porro.
En la mañana de ayer, venticuatro horas después de un encuentro que todo el mundo sabía condenado al fracaso, siguieron aflorando las irreconciliables diferencias entre dos personas que pugnarán en 2011 por un único sillón de alcalde. Desde que ambos compiten políticamente, en el ya lejano 2005, cualquier coincidencia es puro azar. Lo que no es tan habitual es que polemicen por cuestiones formales, como ha ocurrido esta vez.
Este supuesto ninguneo del socialista a la popular fue utilizado por la oposición municipal para intentar erosionar a Caballero. «No se atreve a encararse con Porro en solitario y acude acompañado. Le ocurre como con el plan Nouvel, que solo él defiende pese a su evidente soledad. Da la impresión de que es un automovilista suicida, que conduce por la dirección equivocada», ironizó Figueroa.
Y es que para la oposición, «Raquel Díaz no pintaba absolutamente nada en esta reunión. Se ha equivocado rotundamente con una decisión que es la primera vez que se produce». Por ello, quizás la barrera que los separa es ahora todavía mayor.