El mismo día en que conocimos los Presupuestos del Estado para Vigo, el alcalde anunció la inminente implantación en la ciudad de la multinacional del bricolaje Leroy Merlin. La firma, según Caballero, pretende crear 550 puestos de trabajo directos y firmar contratos con 100 proveedores locales.
No es la primera vez que el regidor hace un anuncio semejante. El pasado 22 de enero, proclamó que Ikea estaba a punto de instalarse en la ciudad. Las obras, dijo, «empezarán de inmediato». Incluso se marcó una fecha de apertura: 2011. La realidad, terca, viene un año después a desmentir al alcalde.
El gigante sueco del mueble abrirá en A Coruña el próximo año. Y, según un comunicado de este mismo verano, no contempla abrir nada en Vigo sino «a muy largo plazo». Los vigueses, por de pronto, elegirán desde 2010 entre viajar a Matosinhos, y comer el «bacalhau», o tomar la AP-9 y aprovechar la visita «cascarilleira» para subir a la Torre de Hércules, que es como el «Pirulí», pero en viejo.
Como quiera que la analogía es la vía principal del razonamiento, hemos de sospechar que también los de Leroy Merlín se hagan los suecos. Y que el anuncio del alcalde no sea sino un exceso de entusiasmo, oportunamente escogido para desviar la atención sobre lo importante.
Por supuesto, es mejor hablar de bricolaje que de las tristes cuentas públicas que esperan a la ciudad. Un año más, el AVE seguirá en fase de estudio. La ampliación del aeropuerto, se quedará en habilitar un parking. Mientras que la depuradora seguirá oliendo a diablos y vertiendo en la ría 166 millones de litros diarios de aguas contaminadas.
Como la realidad no es buena, nuestro Caballero prefiere pintarnos Camelot, donde espera que el mago Merlín, armado con una llave de tuercas, nos haga hablar de otras cosas.
Tras el fiasco de Ikea, puede que en esta ocasión sea cierto. Y que la multinacional francesa se instale en la ciudad. Como los diarios deportivos en verano, si cada día publicas un posible fichaje, al final aciertas. Y, por mera estadística, es obvio que alguna empresa vendrá.
Si la que se instala es Leroy Merlin, estamos de enhorabuena. Vistas las miserias de los presupuestos estatales, nos vendrá muy bien un hipermercado del bricolaje. Nos vemos todos en 2010 en Coruxo con el martillo y la pala. Cuando no hay dinero, ya sabemos la solución: Hágaselo usted mismo.
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