El gobierno tripartito de Cangas, con su circo a vueltas

J. Santos

VIGO

01 oct 2009 . Actualizado a las 14:16 h.

El enfrentamiento entre los socios del tripartito cangués no se limita al conflicto de Massó. Ayer, en comisión de gobierno, el BNG votó en contra de autorizar la instalación de un circo que ya se había montado en la explanada de Rodeira con la intención de ofrecer su espectáculo desde hoy hasta el domingo. El circo tendrá que ser desmontado, aunque el concejal de Cultura, Xosé Manuel Pazos, de ACE, dice que si él fuese el propietario, no lo haría.

Los socialistas optaron por la abstención, lo que deja clara su postura: no están ni con la alcaldesa ni con ACE.

La propietaria del circo, según afirma Pazos, pidió permiso hace un par de semanas, pero la solicitud se extravió. Pazos le dijo a la señora que no se preocupase, que llevaría el asunto a la comisión de gobierno (celebrada ayer) y lo solucionaría.

Pero se encontró con la oposición del BNG, que argumentó que el circo no tiene autorización y, además, ocupa demasiado aparcamiento. Ciertamente, es el lugar en el que se instalan los circos que recalan en Cangas desde que existe la explanada, hace casi veinte años.

A Pazos, que había empeñado su palabra, no le pareció nada bien. «Esa señora non admite que ninguén lle faga competencia no seu circo particular», afirma, refiriéndose a la alcaldesa. «Non lle importa cargarse o traballo desta xente con tal de deixar patente a súa autoridade», añade, liberado ya de cualquier prurito de lealtad.

El conflicto del circo vino precedido de otro de más envergadura. La alcaldesa decidió asumir personalmente competencias del departamento de urbanismo que le fueron asignadas a Abalo, de ACE, en el pacto de gobierno.

Abalo también se despacha a gusto contra la alcaldesa. Dice que si el BNG piensa que con esta medida va a conseguir que ACE abandone el gobierno está muy equivocado. Tendrán que cesarlos. «ACE non traicionará o pacto. Estaremos ahí vixiando calquer atentado contra os pactos de goberno. Marcharnos sería deixar en mans de políticos pouco fiables asuntos como o de Massó», afirma el concejal de Urbanismo. «É un golpe de man descarado, un cálculo planificado para romper o goberno», añade Abalo.

«É un paso de calidade na ruptura ensaiada. Intenta doblegarnos para que aceptemos un urbanismo pobre e corrupto ou para que nos marchemos do goberno», insiste el edil.

El portavoz del PSOE, Héctor Otero, dice que la postura de la alcaldesa no es «el camino a seguir», como tampoco lo fueron, añade, los enfrentamientos que mantuvo con los ediles socialistas Maise Vilas y Tomás Abalde.

«Yo ya no entiendo nada. No es normal. No cuesta tanto sentarse. Si la alcaldesa no es capaz de sentarse con Abalo, que busque una representación del BNG», dice el portavoz socialista.

Otero afirma seguir a la espera de que la regidora local convoque a las tres fuerzas que componen el tripartito para hablar. Entretanto, asegura, el gobierno cangués seguirá precisando «respiración asistida».