La corporación municipal estuvo reunida durante más de ocho horas, desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde
29 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Incluso los que auguraban que iba a ser largo se quedaron cortos. Y es que el pleno de la corporación municipal viguesa se prolongó ayer durante algo más de ocho horas y batió el récord. «No es de recibo que nos alarguemos hasta las seis», advertía el alcalde a eso de las tres. Poco faltó. Pasaba de las cinco cuando el último ruego, formulado por el recién incorporado concejal popular Pablo Beiro, cerró la sesión reclamando que se adapte la planta baja del Concello para personas discapacitadas como él.
Reformas en colegios. La moción socialista instando a la Xunta a iniciar el plan de modernización de los colegios públicos fue aprobada con los votos del gobierno local. La concejala de Educación, Laura López Atrio, y la de Benestar Social, María Méndez, defendieron la necesidad de reformas urgentes y arremetieron contra el conselleiro Jesús Vázquez. «Tal como dixo, hai un ataque brutal ó ensino público que non se recorda e é desde a súa consellería», aseguró López Atrio. En la misma línea, Méndez calificó a Vázquez de «number one en facer cousas que prexudican ós pais con economías desfavorecidas».
El popular Ignacio López-Chaves replicó que «hace meses la Xunta no existía y de repente hay lázaros que resucitan para descubrirla». Calificó a Caballero de «Atila de la educación, porque por donde pasa no crece el presupuesto».
Depuradora. La moción del PP para que el Concello inicie la tramitación de la depuradora fue la que más dio de sí. José Manuel Figueroa (don Chema para Santiago Domínguez) se refirió al nuevo hospital y lo comparó con la depuradora: «Non me estraña que estean na oposición, non había financiación, a xente deuse conta e déronlles un repaso nas urnas», espetó.
Los socialistas aseguraron que los trámites de la depuradora están iniciados y, al final, el PP aceptó una enmienda nacionalista con un documento que avalaba las afirmaciones del PSOE. La moción fue aprobada por unanimidad tras varios turnos y algún aviso de Caballero. «Se o concello pon os terreos, a Xunta ten que poñer 105 millóns de euros», señaló.
Austeridad. El plan de austeridad solicitado por Miguel Fidalgo, del PP, encontró respuesta en Raquel Díaz: «Podo estar de acordo con esa filosofía, é o que leva facendo este goberno dous anos». Sin embargo, no convenció a Fidalgo, quien mostró su desacuerdo y calificó al PSOE de «plaga y fábrica de parados».
«Falan de política de maquetas, pero ¿son maquetas as humanizacións, o túnel do AVE ou auditorio?», le preguntó Díaz. «Eu véxoas, pero como temos a cidade chea de plantas tóxicas igual son alucinacións», bromeó la concejala en alusión a las críticas recibidas días atrás por colocar este tipo de vegetación en las calles. La moción fue rechazada.
Financiación autonómica. El PP pedía al Ministerio de Economía un reparto equitativo de la financiación entre comunidades y se acabó hablando, como Rajoy, de chuches. «Vostedes seguen preocupados polo seu prezo. Eu, como o meu fillo prefire as mandarinas, aforro en dentista», ironizó la concejala nacionalista Iolanda Veloso. Jorge Conde Gil la acusó de frivolizar después de aclarar que «ahora voy a hablar en castellano, porque soy bilingüe y me peta».