Ponteareas promete expropiar el acceso al instituto do Barral tras la presión vecinal

L.Míguez

VIGO

22 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

«Es una promesa que ya hemos escuchado antes, pero llega tarde. Una expropiación forzosa durará como mínimo dos meses y no estamos dispuestos a que los niños vayan mientras en horario de tarde a clase». Así de rotundos se mostraban ayer los padres de Ponteareas ante el anuncio del Concello de solicitar a la Xunta la expropiación forzosa de los terrenos de acceso al nuevo IES do Barral para datarlo de servicios y que pueda entrar en funcionamiento. La decisión llega después de las infructuosas negociaciones mantenidas en los últimos tiempos con los propietarios de los vecinos para dar solución a un problema que se conocía hace años, cuando se empezó a construir el edificio. La medida, que sería la respuesta a las peticiones de los afectados si consigue el apoyo del Consello de la Xunta y su posterior tramitación, no solventa el problema actual: las clases de tarde en otros centros. Esa es la propuesta de Educación para escolarizar a los nuevos matriculados de forma provisional. Pero no hay consenso. «Se comezan as clases de tarde hai pais que non verán aos seus fillos en todo o día, porque traballan pola mañá. A xente non pode agora cambiar o seu horario laboral, isto non é conciliación familiar», recuerdan un grupo de afectados a las 8.30 de la mañana. Alternativas La protesta de un horario alternativo a las sesiones de tarde se podía leer ayer en las pancartas que portaban los chavales mientras se concentraban a las puertas el IES Val do Tea en señal de protesta. Más de 300 personas se congregaron en la entrada y enlazaron luego el camino que une el instituto con la casa consistorial. Sobre la marcha, los niños improvisaron consignas y criticaron a los políticos locales, pero cuando empezaron a caminar por la calle Paseo Matutino el grito era único: «Clases de tarde non, outra solución». Los pequeños protestan por las actividades extraescolares que están abocados a perderse en caso de que tengan que recibir las lecciones en el IES Val do Tea y el Pedra da Auga. Algunos participan en competiciones de fútbol, ciclismo, patinaje o acuden a clases en el Conservatorio a las que tendrán que renunciar si no se les plantea otra opción para escolarizarse. Los padres se centran en el trastorno familiar y la rebaja de horas lectivas. Los niños de las mañanas recibirán seis horas diarias, los de las tardes solo cuatro. «Luego hay quejas de bajo rendimiento y les echan toda la culpa a los estudiantes, pero no puede ser que tengan a la semana diez horas menos lectivas. Además, los lunes tendrán que dividirse entre el Val do Tea y el Pedra da Auga. Vamos, un caos», protestaba un grupo de madres al llegar a las puertas del Concello. Como no todo es quejarse, están dispuestos a plantear alternativas. Ayer se las expusieron al alcalde, Salvador González Solla, en una entrevista que mantuvo con representantes de la plataforma de afectados. Los padres prefieren regresar al pasado, es decir, al modelo del curso anterior. Los estudiantes del Pedra da Auga a su centro, los del Val do Tea al suyo y los de Covelo también de regreso. «La verdad es que esto es una irresponsabilidad tremenda por parte del Concello, la Xunta y la inspectora de Educación. ¿Cómo es que hace tres meses planificaron todo para continuar con el traslado a Barral si no estaba cerrado el acuerdo? No aceptamos que ahora nos pidan un plan B, son nuestros hijos, no se puede improvisar», protestan desde la plataforma.