Distintos nombres pero idénticos problemas. El Celta está cayendo en los mismos errores defensivos que supusieron un lastre en los últimos años. Ha fichado a nuevos defensas, pero los fallos puntuales siguen existiendo y están costando puntos vitales.
El equipo de Eusebio ha encajado gol en cada uno de los cuatro partidos oficiales disputados esta temporadas, y en todos el rival se adelantaba en el marcador. Si a esto se le unen los problemas que tienen los celestes para finalizar sus acciones en ataque, la rémora de un equipo que juega muy bien al fútbol por momentos es demasiado grande.
Solo hay otros cinco equipos de Segunda que hayan encajado en las tres jornadas celebradas: el Levante, el Girona, el Real Unión, el Elche, todos ellos en la parte baja de la clasificación, además del Numancia, que suple los goles recibidos con la pegada que está demostrando arriba.
Todos los goles que le han marcado a Falcón han sido fallos defensivos puntuales. En la primera jornada ante el Numancia los sorianos se adelantaban tras un corte al que llegó tarde Ortega cuando parecía tener ventaja. En el segundo dejaron a Dimas prepararse el disparo lejano con comodidad.
En Salamanca fue un fallo de marcaje de Catalá que cogió a toda la defensa mal colocada. Y este sábado fue de nuevo David Catalá quien permitió que Rubén le ganase un salto fácil de cabeza y que dejó solo a Xisco para marcar. El defensa céltico lo explicaba así: «Es un balón que voy a disputar con Rubén y no gané el balón de cabeza, me la peina él. Son desajustes defensivos que hay ahí».
Reconoce Catalá que defensivamente el equipo no estuvo bien: «Son jugadas que no estuvimos finos. Hubo muchas inseguridades y después con la ansiedad de vernos con el marcador en contra, el querer remontar rápido, nos pasa factura».
Admite que hay que corregirlos porque «estos errores que tenemos nos están costando puntos. Hay que intentar remediarlo cuanto antes».
Destaca que el equipo no puede venirse abajo con estos golpes: «Hablamos antes de empezar que era importante que nos nos marcaran gol y a los cuatro minutos nos marcan. Nos generó muchas dudas. Tenemos que creer en nosotros y seguir».
De todas formas, Catalá cree que es muy importante prestar más atención para impedir que el rival se ponga por delante, porque «si empezamos perdiendo muchas veces podrás empatar pero la mayoría de partidos no va a ser así», comentó. Sabe que «hay margen de corregir, pero hay que ponerse las pilas ya».
Desde que llegó Eusebio al banquillo celeste, en 19 partidos el Celta solamente ha conseguido mantener su portería a cero en tres ocasiones, la pasada temporada. En Segunda División esta estadística acaba significando bastantes puntos que al final se echarán de menos.
El sistema del entrenador céltico funciona bien con el balón en los pies, pero tiene también enormes riesgos atrás, sobre todo cuando el nivel de la presión y la concentración no son los máximos. Para escapar de la zona baja es necesario corregirlo.