Trashorras coge las riendas celestes

Juan Villar

VIGO

«Los jugadores de segunda línea tenemos que aportar goles, yo me encuentro con confianza», dice

03 sep 2009 . Actualizado a las 02:37 h.

Roberto Trashorras es el jinete que coge la riendas de ese caballo desbocado que es el Celta, el patrón que agarra la caña del velero que navega a la deriva, el capitán general que asume los galones de un ejército sin patria ni bandera.

El equipo de Eusebio todavía no consigue encandilar, y mientras sigue afinando sus instrumentos a la espera de que algún día su fútbol suene a música celestial, Roberto Trashorras es el encargado de coger la batuta. Es el director de orquesta que consigue que el equipo vigués ofrezca momentos brillantes que permitan a la afición no perder toda la esperanza.

El de Rábade lo hace en su nueva faceta, la de goleador. En toda la pasada temporada solamente sumó tres dianas, tantas como lleva en solo dos partidos oficiales en esta. De hecho es el único jugador del Celta que ha conseguido ver puerta. El sábado le marco al Numancia un golazo desde fuera del área, y en Copa transformó un penalti consiguió después el gol de la victoria tras un desmarque en que se plantó solo delante del portero del Real Unión.

Roberto Trashorras asume esta responsabilidad y confía en seguir marcando, pero al mismo tiempo opina que «no hay que sacar las cosas de contexto», ya que considera que habrá otros jugadores en el equipo que también destaquen en esta faceta.

El lucense no es delantero, aunque cree que la ayuda de la segunda línea también es fundamental: «He metido goles. Quiero y deseo seguir metiéndolos para ayudar al equipo, pero no me planteo ser el pichichi porque no es realista. Seguiré intentando meter goles ya que la gente de atrás también tenemos que aportar nuestros goles», indicó.

El jugador céltico no se ve entre los grandes goleadores de la liga, porque nunca ha tenido unas cifras espectaculares, pero sí tiene esperanzas de igualar lo que hizo en otras temporadas, como por ejemplo la primera en Las Palmas, cuando sumó ocho tantos. «No me considero un gran goleador, pero otros años sí que hice más goles que el año pasado. Es importante que no solo se le ponga la tarea de meter goles a los delanteros, sino que también la segunda línea ayude. Uno de mis objetivos es llegar a las cifras de otros años», admitió.

Cree que la pasada temporada fue un año en el que se hicieron muchas cosas mal. A él tampoco le habían ido demasiado bien las cosas. Incluso llegó a ser el centro de las críticas en más de una ocasión, como cuando Pepe Murcia declaró tras perder en Las Palmas que Trashorras se había «maniatado él solo». Hubo muchos partidos en los que se quedó en el banquillo, y nunca le pusieron en la posición en la que mejor rinde, la de mediapunta.

Parece que ahora Eusebio se está convenciendo de que hay que darle más libertad de movimientos. Así jugó sus mejores minutos ante el Numancia y frente al Real Unión el técnico no aplicó al pie de la letra el 4-3-3 precisamente para permitir que Trashorras tenga menos obligaciones defensivas y más participación ofensiva.

A esta circunstancia se une que se encuentra «este año con mucha confianza. Tras lo del año pasado todos hicimos autocrítica, yo el primero. Tengo en la cabeza estar al mejor nivel para que el equipo se beneficie y voy a poner todo de mi parte».

Pero el lucense no quiere tener todo el protagonismo y opina que lo fundamental es que el grupo funcione. De momento existen dudas sobre el rendimiento que puede ofrecer la delantera, pero el mediapunta está convencido de que será bueno: «Tenemos delanteros con mucho gol. Tarde o temprano cogerán buenas rachas. Se están creando ocasiones y hay calidad para marcar. No creo que haya motivo para preocuparse».

Para conseguirlo será clave que Trashorras aporte más que goles, muchas asistencias para que sus compañeros lo tengan más fácil. Esa ha sido siempre su principal virtud. Sea con pases o con remates, la mejor noticia para el Celta es que siga llevando las riendas con acierto.