Esta temporada jugará con el dorsal 7, recordando los tiempos en que actuaba de interior en alevines
27 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Mientras el coro mediático que rodea al Real Madrid, crecidito por las últimas goleadas blancas, se pregunta cuántos roscos le van a caer al Deportivo en el Santiago Bernabéu, el conjunto coruñés trabaja con humildad en Abegondo, ajeno al barullo mediático generado por los neogalácticos. «Nosotros vamos a ir allí a hacer nuestro partido. Por más que la gente diga o comenta, no nos tiene que afectar lo más mínimo. Cada uno es libre de opinar lo que quiera, pero otra cosa es lo que vaya a pasar en el campo», reflexiona el líder de la zaga blanquiazul, el catalán Alberto Lopo.
Lotina mentó el martes a la bicha, al partido de la pasada temporada en el Camp Nou, saldado con un 5-0. El Dépor fue aquel día un equipo blandito, según su técnico. Dejó hacer a los culés y si la goleada no fue mayor obedeció a que Guardiola mandó parar. Una semana después de hacer de madre, el equipo coruñés visitó el Bernabéu, y allí se vio a un Dépor más agresivo, que solo cayó (1-0) víctima de un gol de oreja de Raúl. Desde el Camp Nou, la media de faltas del conjunto herculino creció.
Contundencia
Agresividad bien entendida. Eso fue lo que no tuvo el Dépor en el Camp Nou. ¿La tendrá en Madrid? Responde Lopo, el jugador más contundente de la plantilla blanquiazul: «La violencia no hay que utilizarla, por supuesto, pero queremos que sí noten que no vamos a ser unos títeres y que hagan con nosotros lo que quieran. A cada balón dividido hay que ir fuertes, y si hay que rascar, se va a rascar», afirma.
El discurso del martes de Lotina, pidiendo un Deportivo «valiente y tenaz» en el Bernabéu, parece haber calado en los jugadores deportivistas. Las palabras de Lopo son una prueba de ello, pero en la misma línea se manifestaron ayer Riki o Juca, otros dos que serán titulares el próximo sábado.
Lopo se enfrentará el sábado por primera vez a Cristiano Ronaldo y a Benzema, y por segunda a Kaká, «contra el que ya jugué en un Teresa Herrera, pero se supone que el del sábado será más competitivo». Pero no se le ve impresionado, aunque reconoce la calidad de sus rivales. «En el Madrid destacar a uno de la media para arriba es muy difícil, porque son todos buenos futbolistas... Pero nosotros no tenemos que obsesionarnos con ellos, sino jugar nuestro partido».
El central considera que el Deportivo está trabajando estos días para pulir los defectos detectados en la pretemporada. En defensa, preocupan los tantos recibidos a balón parado: cinco a saque de córner o libre indirecto. Parece un punto flaco deportivista, pero el catalán resta hierro a esa estadística: «Tampoco hay que obsesionarse, si no en cada jugada a balón parado que haya vamos a estar todo el rato de los nervios, o pensando que nos van a hacer gol. En todo caso, que se hable tanto del asunto va a servir para que en el Bernabéu vayamos a estar más concentrados si cabe en ese tipo de jugadas».
Si hay un número especial para la afición madridista ese es el 7, el de Juanito, Butragueño y Raúl, entre tantos otros delanteros míticos. En el Dépor lo llevará un defensa, Lopo, tal y como ha hecho en pretemporada. Ha cambiado el 4 por el dorsal que la pasada campaña lucía Piscu, quien a su vez ha heredado el del catalán. «Es un número que me ha gustado desde siempre, y como estaba libre he decidido cogerlo», explica. Recuerda así sus tiempos de interior derecho en los alevines del Espanyol, el equipo en el que se formó y con el que debutó en Primera.