El homenaje de Pinzás a Vigo

VIGO

El director de cine acaba de rodar el documental «Las imágenes perdidas», en el que retrata su ciudad natal

11 ago 2009 . Actualizado a las 11:30 h.

Juan Pinzás ha vuelto la vista atrás para «escarbar» en las imágenes que ha ido dejando por el camino. Tras cerrar su etapa Dogma, el cineasta vigués se ha embarcado en un proyecto personal, que pretende trazar otra mirada a su propia trayectoria.

Para ello, ha recurrido al formato documental, que tiene como excusa buscar unas imágenes en Super 8 que rodó a comienzos de los años ochenta, cuando iniciaba su carrera cinematográfica. «Trata de un cineasta que viaja de Madrid a Vigo, en busca de esas imágenes pérdidas o soñadas que necesita, y habla de sí mismo con sinceridad», explica Juan Pinzás.

En ese recorrido, aparecen actores que significaron algo especial en su carrera, como es el caso de Paul Naschy (famoso por sus papeles en películas de terror durante los años sesenta y setenta) y Javier Gurruchaga. «Están en la película porque aportan la otra mirada. Es un documental que cabalga entre la ficción y la realidad, y necesitaba que me ayudase en la búsqueda, pero que también hablase de las suyas, de lo que dejaron perdido en el camino», apunta el director vigués.

El final del viaje es, en realidad, donde comenzó todo, en su Vigo natal. «La película es un homenaje a Vigo», afirma. «Me gustaría que fuese la película definitiva de Vigo, en la que la ciudad sea protagonista. Espero no equivocarme, pero en esta película Vigo se siente». Tan en serio se tomó el empeño de reflejar la ciudad, que fue él mismo quien actuó de operador de cámara en esta parte del documental. «Aunque en la película había tres operadores de fotografía, las imágenes de Vigo, y sobre todo en las del Vigo nocturno, las he hecho yo, cámara en mano durante dos días; no he querido que el equipo estuviera conmigo porque quería sentir esos rincones yo solo», confiesa Juan Pinzás.

Aunque está cerrada oficialmente la etapa Dogma, el cineasta mantiene vivos algunos preceptos del ideario creado por Lars von Trier. «A todos los cineastas que nos tomamos en serio el movimiento nos marcó», explica. «Esta película quise rodarla cámara en mano, como en Dogma, porque el tema que estaba tratando requería mucha honestidad, pero también están presentes otros preceptos Dogma».

Pinzás asume el papel protagonista del largometraje, algo que no es la primera vez que realiza: «En mi primer largometraje, La gran comedia , tuve la osadía de protagonizarla junto a actores de la talla de José Luis López Vázquez, Luis Escobar y Rosalía Dans». sin embargo, insiste en afirmar que lo suyo es dirigir y escribir «porque yo necesito contar historias, profundizar en esas constantes que me acompañan de los mismos orígenes de mi carrera».