Si hay una cosa con la que los taxistas de Vigo están de acuerdo con FACUA es con la solicitud a las comunidades y a los ayuntamientos de un mayor control en el sector.
«El sector está totalmente desprotegido, pero el sector, los clientes... aquí todo el mundo está desprotegido; no se beneficia nadie: ni el dueño ni el ususario. El cliente se sube, no sabe cómo funciona y aquí ¿qué te puedo decir? desde dar vueltas, hasta cobrar barbaridades e incluso escaparse con la compra», afirma David Álvarez.
«Aquí en Vigo hay gente que tiene un taxi, pero que trabaja en otro lado... tiene dos o tres chóferes y le da igual cómo actúen; otra cosa muy distinta soy yo, que soy autónomo, que soy el dueño y tengo que cuidar mi negocio», añade Álvarez.
«Es muy importante, sobre todo en época de crisis, sanear y modificar el sector, para que todo lo que haya de ilegal dentro del sector deje de existir. Cuantas más irregularidades tengamos en el sector, peor nos va a funcionar y mal vamos a llevar la crisis. Nosotros en la cooperativa y asociación tenemos nuestras reglas de régimen interno, a través de las cuales sancionamos cualquier tipo de irregularidad», asegura Viso Velosa.