El Rentistas demanda por devolución de pagarés al Deportivo por 1,9 millones de la venta de Felipe Luis
VIGO
El Deportivo tendrá que hacer frente a dos nuevas demandas judiciales por impago. El Rentistas, club que tenía los derechos de Filipe Luis, ya ha presentado sendas denuncias en los juzgados de A Coruña reclamando los 1.47 millones de euros (245 millones de pesetas) de dos pagarés no abonados, más 440.000 euros (73.2 millones de pesetas) de intereses de demora, lo que da una cantidad superior a 1,9 millones de euros (316 millones de pesetas). El Deportivo se hizo con los servicios de Filipe Luis el pasado verano a cambio de 2,2 millones de euros, de los que ahora el Rentistas le reclama dos tercios más los intereses de demora. La primera denuncia, que ya ha sido admitida a trámite, se interpuso el 17 de abril y es por 717.615 euros (se incluye el coste de la devolución) más 215.000 de intereses, lo que suma 932.615 euros. Estas cantidades corresponden al pagaré que venció el 15 de diciembre del pasado año. La segunda de las demandas todavía no ha sido admitida a trámite, ya que data del pasado 8 de julio. Es por valor de un pagaré de 752.985 euros (también se incluye el coste de la devolución). En este caso los intereses de demora ascienden a 225.000 euros, con lo que la cantidad reclamada es de 977.985 euros. De esta forma, Rentistas se ha sumado a la larga nómina de clubes y futbolistas que han recurrido a la justicia ordinaria para dirimir sus diferencias con el Deportivo. Una relación a la que no es ajena el club uruguayo, tal y como confirman las declaraciones de Ernesto Liurner, asesor jurídico de la entidad: «Intentamos hablar con el Deportivo pero se niegan a hablar con nosotros. Es la forma de trabajar de Lendoiro. No me extraña nada. Lo mismo sucede con otros clubes, como el Nacional, con quien primero acordó unas cosas y luego las incumplió». El abogado insiste en que intentó hablar con Lendoiro en numerosas ocasiones, pero que le fue imposible, y achaca este hecho a un posible malestar del de Corcubión por lo acontecido el año pasado durante la negociación para la venta de Filipe. «Él debe de estar molesto porque le pedimos garantías de cobro del traspaso. No le gustó y quizá ahora no nos quiere hablar», subraya.