El Barça está a punto de culminar de una tacada su carambola perfecta: la llegada de Ibrahimovic, el delantero que pidió Guardiola, y la marcha de Eto'o, cuya relación con el club azulgrana era insostenible. La sorprendente operación comenzó a gestarse en la madrugada del jueves al viernes tras un viaje relámpago a Milán de Joan Laporta, presidente culé, que acudió acompañado del secretario técnico, Txiki Begiristain, y del director del área de fútbol, Raúl Sanllehí. Allí cenaron con el presidente del Inter, Massimo Moratti.
Los términos del principio de acuerdo circularon ayer en los medios de comunicación de todo el mundo: 45 millones de euros, el traspaso de Eto'o y la cesión por un año de Hleb. Teniendo en cuenta que el Barça había pedido 30 millones al Manchester City por el camerunés y que el bielorruso costó 15 millones el pasado verano, el fichaje del internacional sueco le va a salir muy caro al club azulgrana, casi a la altura de los 90 millones que pagó el Madrid por Cristiano Ronaldo. Solo los 45 millones ya supondrían el refuerzo más caro en la historia del club.
Por buen camino
El viernes por la tarde, en la presentación del lateral brasileño Maxwell, Laporta y Txiki dejaron muy claro que la operación todavía no está cerrada, pero confirmaron que va por buen camino. «Depende de Eto'o, de Ibrahimovic, del redactado de ambos contratos. De momento solo hay un principio de acuerdo con el Inter, la dinámica es buena, pero puede pasar de todo, la operación está abierta», explicó Laporta, quien ya ha hablado dos veces por teléfono con el delantero camerunés para comunicarle el interés del Inter y de su técnico, José Mourinho, en cerrar la operación. Los clubes están de acuerdo, a los jugadores les apetece el cambio de aires, pero falta algo muy importante: la ficha que cobrarán y las comisiones de los agentes Mino Raiola (el mismo de Maxwell), en el caso del sueco, y Josep María Mesalles, en el caso del africano. Por cosas menos importantes se han roto a veces los acuerdos verbales. Laporta matizó que con esta operación se matan dos pájaros de un tiro: un 9 para el Barça y la solución al problema Eto'o, ya que la llegada de Villa no garantizaba la marcha del camerunés.
Por si el tema se complicara, Laporta aseguró que «Villa no está descartado». Y se mostró sensible con la situación anímica en la que queda ahora el delantero asturiano: «Sé que la secretaría técnica está en contacto con Villa por la situación de ansiedad y angustia en la que se encontraba. Pero es lo mismo que ha pasado con Maxwell. Estudiamos opciones y al final decidimos». El presidente azulgrana revelaba así que el aviso a Manuel Llorente, presidente del Valencia, había sido real. Si no aceptaba los 42 millones, «reactivaremos otras opciones», dijo. Y Villa puede estar a punto de quedarse como Filipe Luis en el Deportivo.
Objetivo de Guardiola
Txiki Begiristain recordó que la de Ibrahimovic fue la primera operación que intentaron al principio del verano porque el Inter había mostrado interés por Eto'o. Ciertamente, es el delantero que realmente encandila a Guardiola. Ya lo quiso cuando cogió las riendas del primer equipo el pasado verano. Tiene potencia física, talento, envergadura, calidad y mucho gol. Curiosamente, también es conocido por su carácter conflictivo, por lo que algunos no acaban de entender la apuesta por otro Eto'o, en ese sentido. Maxwell, que coincidió con Ibrahimovic en el Ajax antes que en el Inter, donde son habituales compañeros de habitación, ya tuvo que defenderlo ayer de esa acusación.
¿Y Maxwell? Su presentación fue una anécdota al lado de la confirmación del principio de acuerdo con el Inter por Ibrahimovic. Una frase para la posteridad del sustituto de Sylvinho: «No vengo para ser el suplente de Abidal, sino para intentar ser titular».