La automoción de Vigo salva la crisis y evita la regulación de 3.000 empleos

VIGO

El sector cierra el primer semestre sin aplicar ninguno de los 38 ERE presentados en enero por la caída de pedidos

13 jul 2009 . Actualizado a las 11:23 h.

Los malos pronósticos con los que arrancó el 2009 para la industria del automóvil no se han cumplido y la industria viguesa se se prepara para marcharse de vacaciones tras cerrar un semestre mucho mejor de los esperado. El incremento de la producción de Citroën, a través de varios pedidos que suman 50.000 unidades más de las previstas no solo ha salvado 900 empleos del turno de noche la factoría viguesa que estaban a punto de desaparecer. El repunte de la carga de trabajo, a instancias de los mercados europeos que incentivan la compra de coches con ayudas directas (Alemania, Francia, Italia y también España) ha conseguido paralizar la aplicación de 38 expedientes de regulación de empleo (ERE) a los que había tenido que recurrir la red de proveedores gallegos para afrontar los bajos niveles de actividad con los que arrancó el año su principal cliente. Según han confirmado fuentes sindicales de la industria de proveedores, solo GKN Driveline, auxiliar de firmas como Opel, Ford y Toyota, ha tenido que recurrir a algunos de los días de parada pactados. Las mismas fuentes explican que las demás empresas que disponen de un ERE temporal abierto aprobado por la Consellería de Traballo han logrado cerrar el primer semestre sin aplicar la medida, un hecho que se traduce en casi 3.000 trabajadores del sector que se han librado de tener que ir de forma temporal al paro. Otra de las consecuencias de la mejoría del mercado de coches apunta directamente al aumento de la contratación de eventuales, un colectivo que llegó a desaparecer de las plantillas a finales del 2008 como consecuencia de los ajustes (los sindicatos llegaron a cifrara en más de 3.000 los empleos temporales suprimidos en la automoción viguesa) y que ahora comienza a regresar, aunque tímidamente, tanto a PSA como a los proveedores. Según las estimaciones de los sindicatos, el número de contratos realizados en los últimos tres meses (cuando comenzó el repunte de la actividad) no pasa de los 300 empleados, la mayoría, con la misión de cubrir las horas extras.