La mayor conservera de A Guarda

VIGO

La villa guardesa es una de las pocas de Galicia en la que pervive la tradición de tender el pescado al sol en el puerto para secarlo y poder preservarlo hasta dos años

10 jul 2009 . Actualizado a las 11:14 h.

Es más fácil usarlos que deletrearlos. Sin embargo, nadie duda de las bondades de los sistemas de preservación de alimentos como los tupperwares o tetrabriks. Pero si hay algún método de conservación de alimentos por excelencia es la tradicional lata, habitual en las canastillas playeras.

Fue precisamente la costa gallega la primera de la Península en recibir la noticia del descubrimiento de las conservas de pescado con el naufragio frente a Finisterre de un barco procedente de Francia, donde se patentó el revolucionario descubrimiento mediante un concurso impulsado por Napoleón. Dos siglos después, España lidera el ránking europeo de producción de conservas de pescado en lata.

Sin embargo, en Galicia ya se utilizaban otros sistemas, como la salazón o el secado, considerados como los métodos de conserva más antiguos del mundo, casi tanto como el inicio de la actividad pesquera o, lo que es lo mismo, de la Humanidad.

Llegaron las latas, los congeladores, las bolsas isotérmicas y los sistemas rudimentarios fueron relegándose. Pero hay localidades como A Guarda, en los que la tradición sigue formado parte de su economía y estampa. Es una de las pocos puertos en los que cuelga el pescado al sol. A otros, como el de Vigo, explica el patrón mayor guardés, Francisco Pérez Rodríguez, «tamén chega o peixe seco, pero xa se fai no barco, nos que veñen do Gran Sol». Cualquiera que se dé una vuelta por la ribera guardesa puede contemplar del otro lado de la colorida postal urbanística que caracteriza a la localidad, otra no menos popular, la de decenas de peces colgados de las cuerdas tostándose en el paredón del puerto.

«Antes todo o mundo o secaba na casa, pero pegábase moita mosca así que se leva ao porto», señala el patrón. «É un método que fomos herdando dos nosos antepasados e que aquí aínda se utiliza habitualmente», añade. El sistema es a la inversa que el habitual de otros envases herméticos. En este caso, en vez de evitar los efectos contrarios del exceso de temperatura, se utiliza la mayor graduación posible de rayos solares para la preservación.

Cualidades

El resultado, confirman los pescadores, «un peixe moi bó e con cualidades máis saudables se caba». «Como é un peixe branco curado, é especialmente recomedable para os enfermos de diabetes e para regular o colesterol, xa o dicían os vellos», afirma el patrón mayor de la cofradía Santa Trega.

«É habitual, porque casi todo o que collen os barcos de baixura e as gamelas de congrio, lixa, merca, raia ou zapata, é para secar», asegura el responsable del pósito. La costumbre está tan arraigada que incluso cuando no hay existencias de zapata en la localidad, se compra en Vigo y se pone a secar en el puerto guardés. La crisis no ha incrementado la práctica pero, sin duda, es un método más para economizar ya que el producto final no es perecedero. «É a conserva máis tradicional e o noso porto o que máis mantén o costume da provincia», destacó el patrón.