19 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Los vecinos de Joaquín Loriga tienen todo el derecho del mundo a descansar. Igual que los de Montero Ríos, O Berbés o cualquuier otra zona que sufra el botellon. Por eso está bien que el gobierno local empiece a hacer algo al respecto. Pero debe hacerlo bien, porque prohibir el derecho de unos jóvenes a concentrarse, sin vasos en la mano, no parece muy constitucional. Al menos no lo parece.