«Este Celta tiene todo para salvarse»

Juan Villar

VIGO

Integrantes de la plantilla que había descendido a Segunda B hace treinta años están seguros de que el equipo va a permanecer, porque la situación es muy favorable

05 jun 2009 . Actualizado a las 02:57 h.

Algunos de los más carismáticos ex jugadores del Celta están reviviendo esta temporada viejos fantasmas. Formaron una de las mejores plantillas de la historia del club, y sin embargo protagonizaron el único desde a Segunda B del equipo vigués en toda su historia.

Fue hace treinta años, en la temporada 1979-80, cuando los Ademir, Lemos, Suárez, Manolo, Del Cura, Juan y Mori, entre otros, se fueron a Segunda B un año después de haber estado en Primera.

La Voz ha reunido a cuatro de los integrantes de aquel plantel, que creen que la situación es diferente, y están convencidos de que la historia no se va a repetir. Destacan que el Celta tiene en su mano la salvación.

Para el ferrolano Juan Fernández, que había formado parte de la plantilla que jugó la primera UEFA en 1972 y que se retiró justo después del descenso a Segunda B, la ventaja del equipo de Eusebio Sacristán es que «dependen de ellos mismos. Si este sábado consiguen lo que todos deseamos, que ganen contra el Alavés, lo tienen fácil. Incluso un empate yo creo que no sería un mal resultado porque mantenemos los tres puntos y después tenemos un partido relativamente fácil fuera de casa».

Su consejo es que tengan «un poquito de tranquilidad y que jueguen más con cabeza que con otra cosa». Cree que la diferencia con aquel descenso que vivió es que «nosotros nos lo jugábamos todo en el último partido de Liga y ganamos pero dependíamos de otros y no se dio. Ahora al menos lo tienen más en sus manos».

La experiencia del juvenil

Si Juan era el veterano de aquella plantilla, el polo opuesto lo protagoniza Pepe Lemos, que debutaba en el primer equipo, aunque jugó 22 partidos de Liga. «Yo tenía 17 años y no lo viví tanto como otros compañeros veteranos de la plantilla como Juan. Estaba un poco asustado por lo que pasaba».

Recuerda que tenían «un equipo muy bueno, con una calidad técnica impresionante. No sé como se acabó bajando. Ahora mismo quizás el Celta no tenga equipo para ascender, pero sí para haber hecho una buena temporada sin pasar problemas. Hay una falta de concentración en algunos jugadores impresionante».

Lemos espera que el equipo mejore lo que ha hecho en los últimos tiempo para no complicarse la vida al final: «Si nos fijamos en los últimos resultados lo veo complicado, pero tengo la esperanza de que de una vez por todas seamos capaces de ganar un partido aquí en casa. Es la puntilla que nos falta para salvarnos».

Paco Vidal, El Indio, apunta también que «el Celta lo tiene todo a su favor», aunque avisa a navegantes: «En estas situaciones no siempre baja el que peor lo tiene, sino a veces el que más despropósitos cometa en estas últimas jornadas».

Sobre el descenso de 1980 recuerda que «de aquella era una Liga mucho más apretada. A pocas jornadas del final no estábamos muy lejos del ascenso. La diferencia de puntos entre los que descendieron y los que ascendieron era pequeña».

El moañés Suso Santomé, uno de los dos hermanos gemelos que jugaron en el Celta a principios de los ochenta, destaca que lo que hay que pedirles a los jugadores es «testiculina». El ex lateral izquierdo celeste le hace una petición a los jugadores de la actual plantilla: «O problema está en que hai que pelexar un pouquiño máis, sin tregua. Non se pode saír ó campo a especular. Debían de fixarse no que fixo o outro día o Sporting, que saíu polo partido dende o principio ata o fin. Hai que ter cabeza, por suposto, pero si non se corre é moi difícil levar un partido. Sobre todo non nos poden quitar as vantaxes no marcador. Hai que utilizalas estratexias que ten o fútbol como perder tempo».

Suso cree que el Celta no debería estar sufriendo a estas alturas porque «non é tan mala plantilla, meteuse abaixo incomprensiblemente». Piensa, eso sí, que esta vez «a situación é diferente á que vivimos nos, porque estivemos moito tempo en postos de descenso e agora depende deles».

Mensaje de ánimo

Iban a acudir a la cita otros jugadores como Luis Villar y Manolo, que por compromisos personales al final no pudieron hacerlo, pero también le mandan un mensaje de ánimo al equipo. También faltó Santiago Castro, que trabaja actualmente en el Celta como ojeador, pero a última hora el club decidió hacer un traslado de Balaídos a la sede que le impidió compartir unos minutos con sus ex compañeros.

Castro prefiere ser precavido. «He visto cosas muy raras en el fútbol». Dice que «siempre pensé que esta temporada iba a ser complicada, pero nunca se me pasó por la cabeza el descenso. El Celta se va a quedar en Segunda porque jugamos en casa y somos más fuertes que el Alavés».