El Alavés se centra en el Huesca antes que en Balaídos

La Voz

VIGO

Mientras en Vigo todo el mundo piensa que el partido de dentro de diez días contra el Alavés en Balaídos va a ser clave para lograr la permanencia, en Vitoria no quieren pensar en ese compromiso, que también será fundamental para ellos, hasta después de jugar contra el Huesca este sábado.

De ahí que tanto en las declaraciones de los jugadores del Alavés como en las medidas del club para tratar de llenar Mendizorroza, se le esté dando la máxima importancia al partido contra los oscenses, ya que de no ganarlo apenas les quedarían oportunidades para poder aspirar a salvar la categoría.

En Vitoria califican el partido ante el Huesca de final, y desde todos los sectores se está haciendo un llamamiento a la afición para que acuda al compromiso del sábado. Algo parecido a lo que ocurrió en Vigo la semana pasada.

Eso sí, las medidas no tienen ni punto de comparación. El club vasco ha reducido el precio de las entradas a mayores que adquieran los abonados hasta los cinco euros, mientras que el Celta las regalaba. El público en general tiene que pagar de 25 a 45 euros. Claro que Mendizorroza lleva cada semana cerca de diez mil aficionados, y al ser un estadio más pequeño que Balaídos, por poca más gente que vaya ya conseguirán crear un buen ambiente.

Uno de los jugadores del Alavés, César, cree que es más importante el partido de Huesca que el de Balaídos, porque lo ve más complicado: «Hay muchas probabilidades de que, ganando en Vigo, podamos salir de allí con un punto de ventaja, pero lo difícil va a ser eso, ganar la Huesca». Recuerda que ya se han enfrentado en otras ocasiones a equipos que «no se jugaban nada o estaban descendidos y no hemos dado la talla».

Otro compañero, el defensa Iñigo Calderon es consciente de la trascendencia del partido ante el Huesca como un primer paso en la pelea por la permanencia y aparca la visita a Balaídos a la espera de «sumar los tres puntos ante el Huesca para llegar con opciones al partido en Vigo».

El partido ante los vigueses se presume vital para dirimir una de las plazas de descenso, pero Calderón no quiere adelantarse a los acontecimientos y opta por «pensar solo en el sábado que es el partido que nos puede dar la llave para llegar vivos. Se habla mucho del Celta, pero antes hay que ganar al Huesca», ha precisado.

En Vitoria la imagen que dio el equipo en Tenerife en la primera parte les hace ser algo más optimistas.

El partido entre el Alavés y el Huesca se disputará el sábado por la tarde, por lo que los célticos ya conocerán el resultado cuando jueguen en Alicante.