Abel Caballero fue el principal destinatario de los insultos e improperios de un reducido grupo de vecinos de Teis afectados por la llegada del AVE. El conflicto fue provocado por las expropiaciones iniciadas por el Ministerio de Fomento, que posteriormente dio marcha atrás al optar por un túnel para llevar las vías hasta la estación de Urzaiz. En este proceso varias de las familias adquirieron otra vivienda y deseaban que la expropiación se llevara a cabo. Por el contrario, otro grupo era partidario de que se diera marcha atrás para seguir residiendo en la zona. Caballero se comprometió a gestionar una solución a la carta que todavía no se ha producido.
Por este motivo cuatro familias y algunos vecinos más, a los que se sumó alguna persona de Coia molesta por las obras de humanización, insultaron a placer al alcalde, y en menor medida a los concejales, sin que Caballero hiciera efectivas sus reiteradas amenazas de desalojo. En la sala estaban presentes varios agentes municipales atentos a las órdenes de intervenir que no llegaron a producirse.
Camisetas polémicas
El choque empezó minutos antes del pleno cuando la policía intentó impedirles el acceso con camisetas alusivas a la protesta. Los vecinos forzaron la situación y lograron entrar como querían al salón de sesiones. Una vez que el PP abandonó el recinto empezaron con sus gritos e insultos hasta que Caballero optó por levantar la sesión.
«Hacienda me quiere cobrar millón y medio (de pesetas) que no tengo», «Alcalde, usted nos prometió una solución y es un mentiroso» fueron algunos de sus improperios. Poco a poco se fueron calentando y los gritos adquirieron un tono más ofensivo. «Queríais la poltrona y la tenéis, es cómoda de car....», mientras que hubo alguno que en alta voz pidió disculpas a Santiago Domínguez, teniente de alcalde nacionalista, por afirmar que «el PP nos ayudaba más».
Pese a lo que allí se dijo Caballero informó al reanudarse la sesión que había enviado a un miembro de su gabinete a dialogar con los afectados. «Somos sensibles a sus problemas aunque ello no justifica que interrumpan el pleno. Queremos que acabe cuando antes la provisionalidad en la que se encuentran cuatro familias y que reviertan las expropiaciones. Para ello estamos mediando con Fomento».
En los minutos que estuvo suspendido el pleno permanecieron en la sala los seis concejales del BNG mientras los del PSOE salían fuera y los del PP ya se habían marchado.