8.30 horas. El vigués, en una parada del autobús. La marquesina tiene todos sus cristales rotos, tras la huelga del Metal. «Del Heavy Metal», piensa para sus adentros. El hombre escruta los rótulos: C4B, C4A, C4C, C15B, C9B (inverso) y C9A (para en praza de España). No entiende nada, así que se subirá a ojo: «Al que vaya para allá».
9.15. El vigués sigue en la parada del autobús. No pasa ni uno.
9.25. Llega el C15B, no sabe si es el «inverso» o el «reverso». Da igual. Se sube.
9.55. El hilo musical del Vitrasa emite «Dale a tu cuerpo alegría Macarena». Pegado a una ventanilla, el vigués observa las obras de un aparcamiento. El autobús lleva media hora ante un letrero: «Mellorando o futuro». Decide bajar e ir andando.
10.20. Edificio de la Xunta. El vigués toma un número para el mostrador de Rexistro e información. El boleto pone I-142. El último en pasar es el I-68.
10.35. El vigués sale a un quiosco y compra el periódico. Lee que el presidente Feijóo, afirma que en Vigo «pueden hacerse todos los trámites administrativos, aunque delegaciones de las consellerías estén en Pontevedra».
11.05. Su número. Se aproxima al mostrador. «Vengo a sacar la licencia de pesca deportiva fluvial, en su modalidad sólo para trucha». «¿Es para renovar?», pregunta la funcionaria. «No, es la primera vez», responde el vigués. «Entonces, debe ir a Pontevedra; sólo se puede hacer allí».
11.20. El vigués toma un taxi. Debe llegar a su casa cuanto antes para coger el coche e ir a la capital.
11.55. El taxímetro marca una fortuna. El taxi está parado. Una turbamulta de obreros del Metal quema contenedores de basura a pocos metros. El humo lo envuelve todo. Se baja del taxi.
12.20. El vigués llega andando a casa y coge su coche. Invierte media hora en un atasco para acceder a la autopista. Está cortada por «los de Vulcano».
13.05. Peaje de la AP-9: 2 euros y 95 céntimos.
13.45. Cola en el mostrador de la delegación de Medio Ambiente.
14.15. Es atendido. Por fortuna no le falta ninguna foto ni documento. Obtiene su licencia de pesca fluvial, en su modalidad «sólo trucha».
14.45. Parking en Pontevedra: 2 euros y 45 céntimos.
15.10. Peaje de la autopista: 2 euros con 95 céntimos
15.30. Accesos a Vigo. Desvío provisional por obras. Rodeo de 20 minutos.
16.00. Hogar, dulce hogar.
18.00. Sárdoma. Curso alto del río Lagares. El vigués está sentado en una piedra, soñoliento, con su caña. Pasa una botella de plástico flotando. No piensa en nada. Bueno, mañana no puede olvidarse de ir a sellar el paro. Al fondo, en un recodo del río, junto a unas ramas sucias, un pato picotea la bolsa de un hipermercado.