La destrucción de empleo y la huelga del metal centran las protestas en Vigo

M.S.D. / L.C.S.

VIGO

La continua destrucción de empleo, que en Vigo afecta a más de 38.000 personas, a más de 78.000 en toda la provincia de Pontevedra, y la inminente huelga del sector del metal, que agrupa a unos 22.000 trabajadoresde unas 2.300 compañías, fueron las notas dominantes de las tres manifestaciones que se celebraron ayer en las calles de Vigo, varias de ellas casi levantadas por completo por el parsimonioso devenir de las obras de los párkings subterráneos o por las humanizaciones en muchas de ellas a cargo de los 8.000 millones del denominado plan E para la reactivación económica y la creación de empleo local en el sector de la construcción. En las tres marchas (las de CUT y CGT, la de CIG en solitario y la de UGT y CC. OO.) en las que, en conjunto, participaron en torno a unas 25.000 personas, según los propios convocantes y unos 15.000 según la policía local de Vigo, las frases coreadas por los manifestantes del sector del naval eclipsaron a todo el resto de lemas y consignas. Salvo los referidos a la crisis general, los cánticos del sector del metal y de la automoción se impusieron por encima de todos, aun cuando la protesta general trataba de reivindicar el empleo y las prestaciones sociales. El clásico «se esto non se amaña, ¡caña, caña, caña!» fue voceado por cientos de gargantas. Los manifestantes le echaron la culpa a la patronal y pidieron un cambio del modelo económico para que los trabajadores no carguen siempre con las crisis económicas. También hubo coincidencia de los líderes sindicales en no descartar la huelga general, pero no se ponen de acuerdo en la fecha. Para CUT debe ser ya; para CIG cuanto antes; y UGT y CC. OO. prefieren agotar antes otras vías.