Otra vez baile en Zona Franca

VIGO

Caballero le puso la cruz definitivamente a Pisano e impulsa de nuevo a Losada para el cargo y Arsenio Prieto busca otros aires

26 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El BOE y el DOG no dan hecho en estos días para dar cuenta de todos los ceses y nombramientos que los cambios en el Ejecutivo central y el relevo en la Xunta están propiciando. Y esa es una dinámica que además de producir movimientos en cadena acaban por contagiarse incluso donde no es perentorio hacer cambios. Ese sería el caso de la Zona Franca de Vigo, pero la institución enfila ya su tercer cambio de responsable en menos de cinco años.

La falta de facilidades dadas por la actual delegada del consorcio, Teresa Pisano, en la adquisición y rehabilitación de la parcela de la ETEA, ha enervado al alcalde de Vigo, Abel Caballero, que cuando pone una cruz a alguien es prácticamente imposible que se la levante. Además, el regidor no quiere que le vuelva a ocurrir que el Consorcio se cierre en banda a invertir en ornato justo cuando Corina Porro contará con el Puerto para intentar dar el salto a la alcaldía en el 2011, como ella misma y Alberto Núñez Feijoo han admitido que ocurrirá.

Caballero, que se lleva con Elena Salgado mucho mejor que con Pedro Solbes ya ha empezado a mover fichas para conseguir que esta vez el nombramiento no se haga sin contar con él y por ello ya ha dado un nombre, el de Abel Losada como su opción preferente. Ya lo había propuesto cuando la elegida fue Pisano. También trató de auparlo al puerto en lugar de Jesús Paz e incluso pensaba reclamar para el parlamentario vigués el puesto de Delegado del Gobierno en Galicia que ahora ocupará Antón Louro. Desconocer precisamente este último nombramiento hizo que Caballero exigiese al resto del socialismo gallego la cuota para Vigo e influir por primera vez desde que es alcalde en alguna de las atribuciones de poder en la ciudad. Y aunque lo de Losada está lanzado y esta vez se da por hecho, incluso en Madrid -donde estuvo a punto de ir a parar hace unos días dentro del organigrama de José Blanco en Fomento- en el PSOE vigués tampoco sorprendería que al final fuese Carmela Silva la elegida si ella y Caballero lo quisieran.

Tampoco sería una sorpresa que el actual gerente del Ifevi, Arsenio Prieto, se convirtiese en breve en el nuevo responsable de Tugarlicia, el arma ejecutiva de la Xunta para promocionar el turismo de la comunidad. Pero lo de Prieto, estaba llamado a ser la culminación de un plan con el que el PP vigués pensaba hacerse con las riendas de la industria y la economía gallega, como ha ocurrido, pero con más empaque y dentro de una macroconsellería.

En la hoja de ruta que los conservadores vigueses trazaron nada más vencer el PP de Feijoo en las urnas se formulaba la intención de lograr hacerse con ese superdepartamento con atribuciones en la asignación de los fondos del Gobierno, la revisión del concurso eólico, el respaldo a la industria de la automoción y otras funciones de notable peso. Y además también contar con la dirección general de Turismo y nombrar tanto a su responsable, para el que había un perfil muy definido, como también al gerente de Turgalicia. Pero al final ni se creó la superconsellería como tal, ni se asignó al candidato inicialmente pensado, ni turismo cayó del lado ideado al depender ahora de Cultura. Así que la opción de Prieto es la única que sigue viva y en los próximos días se verá, aunque el responsable del Ifevi ya ha dejado caer en su entorno que el cambio de aires es más que probable, por lo que incluso se ha aventurado a sugerir algún nombre para su sustitución. Pero eso dependerá de Santiago Domínguez, quien al llegar había pensado en teñir de benegá el recinto ferial, pero al final entendió que el equipo directivo que había en el Ifevi no haría nada que contradijese los planes del teniente de alcalde.