Una conductora ebria es condenada a un año de prisión por un accidente

VIGO

Una conductora de Nigrán, Encarnación M.R, nacida en 1967 ha sido condenada a un año de prisión por un accidente de tráfico que estuvo a punto de matar a otro conductor. La mujer conducía muy bebida cuando tuvo el percance.

La fiscalía había solicitado en el juicio oral una pena de prisión de un año que puede ser sustituida por la imposición de una multa durante dos años, a razón de tres euros al día, y privación del derecho a conducir vehículos a motor por el perido de un año y un día.

La sentencia judicial responde a la petición del ministerio público y aclara que la multa, que supera los dos mil euros podrá pagarla en diez mensualidades.

El juez del juzgado de lo penal número 2 considera probado que Encarnación M. R. conducía un Ford Escort el 6 de octubre del año 2004 a las 17.20 horas por la carretera PO-340 que une Tui con A Ramallosa. Según la sentencia, previamente había ingerido «bebidas alcohólicas en gran cantidad». Por este motivo realizaba una conducción irregular. El Ford Escort infringía las «más elementales normas de circulación» y, así, efectuó un adelantamiento en línea continua y chocó frontalmente, a la altura del punto kilométrico 14,100, contra un Renault Express PO-8114-BB que conducía Juan Carlos R.P. que circulaba correctamente por su carril en dirección opuesta.

Cuando la Guardia Civil acudió al accidente no pudo practicar la prueba de alcoholemia porque la mujer presentaba una «intoxicación etílica» evidente. Olía a alcohol a distancia y estaba tan dormida que no le pudieron hacer soplar.

Intoxicación etílica

A consecuencia del choque el conductor de la furgoneta, Juan Carlos R.P. resultó con numerosas fracturas y estuvo hospitalizado casi un mes y tardó en curarse prácticamente tres años. Además, posteriormente, sufrió un síndrome depresivo. Ahora padece numerosas secuelas, entre ellas una limitación de movilidad de la cadera del 40% que le ha incapacitado para trabajar para siempre.