Industria frena el Centro de Vehículos Inteligentes al denegarle 5 millones

VIGO

Dos años es el tiempo de retraso que acumula ya el Centro de Excelencia de Electrónica para Vehículos Inteligentes, y la demora amenaza con ir a más, tras el nuevo varapalo que acaba de recibir por parte del Ministerio de Industria, al quedar fuera del programa de ayudas a la automoción el plan estratégico del CTAG (Centro Tecnológico de Automoción de Galicia) para el periódo 2009-2012, que aspiraba a 4,9 millones de euros. Según el documento de adjudicaciones con cargo al Plan de Competitividad, -creado por Industria para rescatar a fabricantes y proveedores con subvenciones y créditos por valor de 800 millones de euros-, el CTAG solo contará con una partida de 891.000 euros para desarrollar un proyecto al que concurre de forma conjunta con el centro tecnológico catalá Idiada Safety Technology. La relación de adjucicaciones deja fuera la principal aspiración de los investigadores gallegos del automóvil pese a que la partida solucitada, 4.9 millones de euros, es considerablemente inferior a la presentada por los centros tecnológicos catalanes cuyas peticiones si fueron atendidas: los dos centros de excelencia de Ficosa (visión y comunicación) sumaron una subvención de 19 millones de euros, mientras que Idiada (Instituto de Investigación Aplicada del Automóvil), con sede en Tarrasa, obtuvo 17 millones. El Gobierno de Zapatero frena así, por tercera vez, las ansias de despegue de la automoción gallega, ya que el sector solo ha logrado 88 millones de euros del plan de rescate y, de ellos, la mayor parte (72 millones) han sido para Citroén. El pasado año, rechazó el proyecto de ampliación del CTAG la categoría de referente nacional en investigación en una materia en la que la industria local aspira a ser pionera, como es la investigación de vehículos inteligentes. La industria aspiraba a entrar en el mapa nacional de «centros de excelencia en I+D+i», un estatus que, además de una inyección de más de 30 millones de euros, convertiría al Centro de Excelencia de Electrónica Avanzada para Vehículos, en cabecera de toda la investigación que se realizara en España sobre esta materia. En el 2006, el Gobierno también desestimó la concesión de una ayuda a la automoción gallega. El sector optaba por segunda vez a una de las subvenciones millonarias previstas en el programa de ayudas Cénit (dotado con 200 millones de euros), con el que el quería premiar la innovación en sectores estratégicos. La planta de PSA Peugeot Citroën de Vigo, 16 de sus proveedores con sede en Galicia y ocho grupos de investigación acudieron en su momento a la convocatoria.