Varios miembros del equipo original se encontraron como espectadores del estreno de los Halcones en la élite. Con nostalgia recordaban aquellos primeros pasos de la entidad hace solo cinco años, cuando pegaban carteles en las farolas de Vigo para reclutar adeptos a este deporte. Unas treinta personas formaron parte de los primeros entrenamientos en el mismo escenario que ahora pero con notables diferencias con respecto a la actualidad. No había duchas, solo un campo de tierra compartido con el equipo de fútbol local. «Por entonces no teníamos preferencia porque no jugábamos en competición», comenta Santiago Pérez de Mendiguren, uno de los cinco fundadores del club, y ahora director del Monte Real Club de Yates de Baiona.
Un club que ahora maneja un presupuesto que ronda los cien mil euros, recuerdan lo mucho que les costó recaudar entonces para comprarse las equipajes. Los Tigres de Arousa fueron su primer rival y cayeron «de paliza». Un butanero vigués, que había jugado a finales de los 80 en los Runners BC (primer equipo de béisbol en Vigo), era el Picher de aquel primer equipo. Tras más amistosos, incluyendo rivales portugueses, entraron en la Liga gallega. Hoy juegan en la élite, y pelean por ser un referente en Galicia.