La Escola de Música acerca su labor a los niños escenificando «A qué sabe a lúa»
27 mar 2009 . Actualizado a las 11:32 h.El 1936, Serguei Prokofiev estrenó su el cuento sinfónico Pedro y el lobo . Cada instrumento de la orquesta representa a un personaje del cuento. Un narrador relata la historia. La finalidad era introducir a los niños en la música orquestal y enseñarles a diferenciar cada instrumento.
Profesores y alumnos de la Escola de Música de Moaña tomaron la idea del compositor ruso adaptando el cuento de Michael Grejniec A qué sabe la luna , editado por Kalandraka. Los animales quieren saber cómo sabe la luna. La tortuga, la más decidida, sube a una montaña. Como no le llega, llama al elefante para que se suba sobre su espalda. Se incorporan progresivamente la jirafa, la cebra, el león, el zorro, el mono y, finalmente, el ratón, que logra darle una dentellada. La luna le sabe a cada uno justo como la comida que más le gusta.
Pues bien. La trompeta es la tortuga; la tuba, el elefante; el trombón es la jirafa; el piano, la cebra; el saxo, el león; la trompa, el zorro; el clarinete, el mono; y la flauta, el ratón. El concierto se desarrolló ayer en dos sesiones en el colegio de Reibón y se repetirá hoy en el centro cultural de Quintela para los demás alumnos del municipio.
La profesora de piano ejerció de narradora. Añadió al cuento de Grejniec una historia de cada animal, casi siempre sacada de otros cuentos. Así, la cebra era Camila, del libro de Marisa Núñez. El mono se disputaba dos orígenes: el compañero de Marco o el monito de una familia de la parroquia de Meira. El ratón aprendió a tocar la flauta en Hamelín. El elefante escapó de un circo.
Los niños no tuvieron reparos en disputarle a la narradora los orígenes de los protagonistas. Al finalizar la actuación, aplaudieron con ganas e incluso gritaron «otra, otra», antes de que se los llevaran sus profesores.