El Centenario de la Reconquista

VIGO

Los vigueses de 1909 recordaron la gesta de sus antepasados con el descubrimiento de una placa en la calle de A Gamboa, que ahora permanece olvidada en un almacén

25 mar 2009 . Actualizado a las 11:22 h.

A las once de la mañana del 28 de marzo de 1909, la plaza de A Constitución comenzaba a recibir a las personas que iban a participar en la procesión cívica que conmemoraría el primer centenario de la Reconquista de la ciudad. Días antes, la comisión general de festejos había elaborado un programa de actos a desarrollar en marzo y agosto de ese mismo año. El presupuesto ascendía a unas treinta mil pesetas, que no tenían.

La primera parte del programa debería desarrollarse en torno al 28 de marzo. Lanzamiento de bombas de palenque, una función religiosa en la colegiata, el descubrimiento de una placa conmemorativa en la calle de A Gamboa, una procesión cívico-militar y una verbena conformaban el primer grupo de celebraciones.

El diseño de la placa fue realizado por el dibujante Alejandro Curty, «un ex-pensionado del Ayuntamiento de Vigo». La realización se efectuó en el taller de Fernández Landín. Combinaba bronce y mármol, y contenía la inscripción: «A la memoria de los héroes que en 28 de marzo de 1809 reconquistaron esta plaza del poder de Napoleón Bonaparte. El Ayuntamiento de Vigo en su primer centenario». La placa desapareció hace años de la calle de A Gamboa y, en la actualidad, en el Concello dicen que está depositada en el almacén municipal de Lavadores.

La segunda parte del programa debería desarrollarse durante las fiestas del verano, «coincidiendo con las del Cristo y la Virgen». Para entonces, la comisión pensó en una cabalgata histórica, fuegos artificiales marítimos y terrestres, la fiesta del árbol, un concurso de escaparates e iluminaciones, verbenas, procesiones y un torneo de balompié.

Porta do Sol

En el seno de la comisión se discutió sobre la ubicación de la placa conmemorativa. Hubo quien propuso su instalación en la Porta do Sol, y que se cambiara este nombre por el de Plaza de la Reconquista. En cuanto a la financiación, la comisión acordó buscar recursos, «esperando que el Ayuntamiento agregue a las 5.000 pesetas consignadas en sus presupuestos para fiestas otras 3.000, por lo menos, del capítulo de imprevistos».

Alguien propuso invitar al jefe de la escuadra británica, que aquellos días recalaba en la ría de Vigo, a la procesión cívica. El Conde de Torre-Cedeira, vicecónsul británico en la ciudad advirtió que los marinos ingleses no podían participar en un país extranjero en actos de carácter nacional. Por su parte, el alcalde Ricardo Senra editó un bando en el que rogaba a la ciudadanía que engalanase los balcones de la ciudad.

Una sección montada de la Guardia Civil abría la manifestación. Niños, sociedades obreras, la banda municipal de música, los orfeones de La Oliva y del Círculo Católico, sociedades recreativas, funcionarios, el cuerpo consular, autoridades civiles y militares y la banda de música del Regimiento Murcia caminaron hasta la calle de A Gamboa, donde se había levantado una tribuna. La lluvia afeó el acto.

El alcalde Ricardo Senra, que pronunció un largo discurso en el que explicó el significado de la Reconquista, fue el encargado de descubrir la placa conmemorativa, al tiempo que la banda de música interpretaba la Marcha Real. Al parecer estaba previsto que sonara el himno de la Reconquista, de Andrés y Joaquín Arias, premiado en el certamen musical celebrado en agosto de 1908, pero no llegó a interpretarse. La jornada conmemorativa concluyó con la celebración de una «verbena a la veneciana», a partir de las 21.00 horas, en la calle Carral. Aunque la noche fue lluviosa, la verbena estuvo muy animada.