Los afectados tendrán vacaciones hasta que dispongan de las notificaciones para cobrar el paro
24 mar 2009 . Actualizado a las 14:33 h.El paro indefinido iniciado ayer por una quincena de trabajadores de la empresa Construcciones Aballe de Tomiño, que en la actualidad cuenta con 26 empleados, se transformó en una huelga exprés. Los obreros se reunieron a primera hora de la mañana en la parroquia de Amorín con el responsable de la CIG, sindicato que les representa. Según explicó Xulio Vicente, «os traballadores aguantaron o inaguantable». El portavoz sindical señaló que «aos afectados se lles debe os meses de setembro e outubro do ano pasado e están sen cobrar dende o pasado mes de xaneiro». A estos presuntos atrasos se les uniría, «vacacións, dietas e comidas», añadió la CIG. Según la confederación intersindical «a cantidade adeudada a cada un dos traballadores é de máis de 6.000 euros». Desde el sindicato se reclamaba a la empresa «que lles dea a carta de despido porque non teñen traballo nin cobran, e vacacións». Xulio Vicente señaló que hace unos meses, a finales del año pasado «tratouse de negociar un expediente de regulación de emprego, houbo unha primeira reunión pero quedou aí». Minutos antes de que se encontraran las partes en el juzgado de lo Social de Vigo, la CIG avanzaba su confianza en que se desbloqueara la situación, «porque tamén a empresa ten interés». Expectativas que se confirmaron horas después ya que, se consensuó «a rescisión dos contratos dos traballadores afectados, aos que lles dá vacacións ata que teñan nas súas mans a carta de despido». Xulio Vicente trasladó la «satisfacción» de los trabajadores y del sindicato ya que, hasta ahora, «aínda que seguían a traballar non ían cobrar». El sindicato recordó que disponer de las cartas «é un dereito do traballador basado en causas económicas». Desde la empresa, por su parte, declinaron hacer declaraciones tras el encuentro con los representantes sindicales. Cuando los trabajadores tengan ya en sus manos las cartas de despido podrán por fin tramitar el paro o recolocarse en otra empresa. La CIG por su parte, continuará ejerciendo la representación legal de todos ellos. El sindicato ya está elaborando, según avanzó ayer «una demanda por cantidades adeudadas que, en su conjunto, podría superar los 90.000 euros».