El socialista Héctor Otero interpreta que los cangueses dejaron un claro mensaje sobre el pacto: «Las coaliciones hay que hacerlas como Dios manda o dejarlas»
03 mar 2009 . Actualizado a las 11:35 h.El BNG recibió un fuerte varapalo en O Morrazo. En Cangas, perdió 659 votos respecto a las anteriores autonómicas, aunque ganó 241 sobre las municipales del 2007. Este incremento se debe, según calculan desde la propia formación nacionalista, a que recibió algunos de los votos de las personas que en los comicios locales votaron a ACE, una coalición de la FPG de Abalo, EU, PCPG e independientes, que pasó de 1.890 votos hace dos años a 467 el pasado día 1, sumados los de sus dos principales integrantes.
En Moaña, el Bloque bajó sobre las dos anteriores, 326 votos respecto a las del 2005 y 461 respecto a las pasadas municipales. El alcalde entiende que esta «importante perda de votos» se fue en parte del PSOE, pero que se debió también a la abstención de vecinos que en los anteriores comicios habían optado por la formación nacionalista.
La caída de apoyos al BNG en Moaña se debe, a juicio de Xosé Manuel Millán, a que la valoración negativa del electorado sobre el bipartito en la Xunta se extendió en todas las direcciones y afectó más al grupo que, en las coaliciones de gobierno locales, ostenta la alcaldía. Millán constata que es una tendencia generalizada que se aprecia en casi todas las ciudades y villas.
El alcalde admite que la labor de oposición del PP, liderado por el concejal y diputado autonómico José Fervenza influyó en el resultado en Moaña: «O acoso da dereita produciu desconcerto entre o voto progresista», dice.
El PSOE moañés ganó en número de votos ( 112 más que en el 2005 y 732 respecto a las municipales), aunque perdió en porcentaje. Su portavoz, Víctor Pastoriza, no lo considera un mal resultado, pero es consciente de tanto los socialistas como sus socios de gobierno, el BNG, tienen «moito que reflexionar». Pastoriza adelanta que su partido tendrá que valorar en clave local como se «trasladaron» a las urnas los conflictos vividos en Moaña, particularmente, el del catastro, el de Costas y el de Albariños
Héctor Otero, el portavoz del PSOE cangués, dice que el resultado, «moderadamente satisfactorio», ya que su partido subió en votos (191 más que en el 2005 y 624 respecto a las municipales) queda empañado por el «varapalo» sufrido en Galicia.
«Hay que asumirlo como una lección», dice. Interpreta que los cangueses dejaron un mensaje «nítido», que resume así: «Las coaliciones hay que hacerlas como Dios manda o dejarlas».
Otero aclara que no está adelantando una posible ruptura del pacto de gobierno, pero, añade, «los resultados hacen que tengamos que valorar esta posibilidad».