21 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
El precio de la gasolina y del gasoil está fuertemente condicionado por los impuestos. Aunque varía según la cotización de los carburantes, las tasas suelen representar el 50% de lo que se paga en cada litro de combustible.
Son tres impuestos: el especial de hidrocarburos (IEH), el de venta minorista (llamado céntimo sanitario) y el de valor añadido (IVA), que grava también a los dos anteriores. Además de ellos, el precio de los carburantes está en función de su cotización en los mercados internacionales. Como estos funcionan en dólares, el tipo de cambio de la moneda estadounidense con el euro también influye en el precio final. A ello se suma el margen de beneficios de la operadora.