Formas distintas de entender el cometido policial

La Voz

VIGO

El precinto de la discoteca Clip provocó el primer enfrentamiento entre la socialista Maise Vilas y la alcaldesa. La primera consideró la orden de la segunda una injerencia. La vinculación de los empresarios al PSOE no hizo más que complicar el asunto.

El pasado verano, la presión de los vecinos llevó a la alcaldesa a ordenar a la policía que controlase el tráfico en el rural. Maise Vilas estaba negociando un convenio con la Subdelegación del Gobierno para repartirse competencias entre los municipales y la Guardia Civil. La orden de Clara Millán obligó a aceptar un acuerdo que ni Vilas ni el inspector querían, con lo que se produjo un nuevo enfrentamiento entre las dos políticas.

Vilas apostaba por una policía más comprometida con los problemas de seguridad ciudadana. Durante varios meses, los agentes se ocuparon de investigar asuntos relacionados con drogas, malos tratos a menores o tramitación de juicios rápidos por distintos delitos. Sus éxitos no recibieron siquiera el aplauso del gobierno, con excepción de la edil del área. Decepcionado, el inspector cayó de baja tras lanzar duras críticas a la alcaldesa en la prensa y, tras él, varios agentes más.

La policía moañesa, con 19 efectivos, logra cubrir sus turnos con un mínimo de 3 agentes. Tramita denuncias, asiste a juicios y se ocupa de seguridad ciudadana. Hay ciertas molestias por distintas causas, pero no sufre el enfrentamiento político.