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L.?V.

VIGO

El Concello atribuye a la descoordinación del Gobierno el baile de fechas en torno a la depuradora: comprometida en público para el 2011 y por escrito para el 2012

13 ene 2009 . Actualizado a las 11:25 h.

Los plazos de ejecución de la depuradora del Lagares se han convertido en un arma arrojadiza ante los cambios que se producen de la noche a la mañana sin explicar los motivos que los justifican. En este contexto, el Ministerio de Medio Ambiente ha garantizado al Concello vigués que la fecha de conclusión será el 2011, algo que públicamente comprometieron en la ciudad la ministra Elena Espinosa y el presidente Emilio Pérez Touriño el pasado 17 de noviembre.

Sin embargo, este fin de semana La Voz de Galicia daba a conocer la respuesta del Gobierno central a la diputada del Bloque Olaia Fernández Dávila. Según el ministerio, la fecha de terminación sería el 2012, lo que contradecía la previsión realizada por Touriño y Espinosa unas semanas antes. La explicación oficial que ayer realizó al Ayuntamiento de Vigo para aclarar este baile de fechas es que la respuesta a los nacionalistas está fechada el 30 de octubre, aunque no fue dada a conocer por medio del Boletín Oficial de las Cortes Generales hasta esta semana pasada. Aun así, el Gobierno hizo una propuesta en esa fecha, pero no cerró la respuesta oficial hasta el 28 de noviembre del 2008, cuando ya pasaban once días desde que Touriño y Espinosa hubieran comprometido en Vigo el 2011.

En estas condiciones, desde el ministerio y la alcaldía viguesa se mantiene que la fecha verdadera es el 2011. No obstante, para cumplir este compromiso la maquinaria administrativa a lo largo de este año y la empresa adjudicataria en los dos siguientes tendrán que trabajar a toda velocidad.

Incógnitas

Lo que nadie aclara son las causas de que una obra tan compleja como la nueva depuradora, que se construirá en la misma parcela de la actual sin que esta deje de funcionar, pueda adelantar un año su fecha de finalización entre septiembre y noviembre. De hecho, los técnicos del ministerio prevén que las obras duren 36 meses y que la adjudicación se realice en el segundo semestre del 2009. Ello supone que además de acabar en el 2012 lo haría en la parte final del año.

Para que Medio Ambiente pueda adjudicar las obras en marzo, como prometió la ministra, tiene que contar con un anteproyecto. Esta es quizás la parte más sencilla ya que posteriormente la empresa concesionaria deberá elaborar el proyecto definitivo y contar con la declaración de impacto ambiental. En cualquier caso, si finalmente este apretado calendario no se cumple se sabrá después del uno de marzo, fecha en la que tendrán lugar las elecciones autonómicas.

En el aspecto económico, la depuradora costará más de 230 millones de euros, de los que cerca de la mitad corresponderán a fondos europeos. Con este dinero se construirá una instalación que tendrá parte de sus instalaciones soterradas aunque en superficie alcanzará los 17 metros de altura, equivalente a un edificio de seis alturas.