El Celta juvenil marca diferencias en la élite

VIGO

07 ene 2009 . Actualizado a las 11:51 h.

Hay quien dice que las estadísticas acaban por ocultar la realidad. Pero, en el fútbol, los números en un plazo prudente no pueden resumirse como mera casualidad. El juvenil céltico ha comenzado la segunda parte de la competición encaramado en la primera plaza de la tabla, como uno de los cuatro equipos invictos de la categoría. Solo la Real Sociedad, en el grupo segundo, el Sevilla, en el cuarto y el Tenerife, en el sexto, han logrado un bagaje similar.

«Más que en la estadística, yo me fijo en la tendencia. Hemos jugado contra todos y no ha habido un equipo mejor que nosotros», mantiene el técnico Guillermo Fernández Romo. La clave está en el equilibrio que ha logrado el equipo, máximo goleador de su grupo con 44 goles en dieciséis partidos, cinco más que el Deportivo que cuenta un partido más, y solo cinco encajados, siete menos que los coruñeses.

«El fundamento del fútbol es el gol pero los chavales se han convencido de que el trabajo preventivo es imprescindible», dice el entrenador. De hecho, el Celta es el equipo menos batido de todos los grupos, con un gol menos que el Tenerife. Los canarios suman un partido más. «Guillermo siempre nos grita que mantengamos la portería a cero», reconoce Mario Barreiro, el guardameta del equipo vigués. «El mérito es de todos, yo realmente he hecho pocas paradas», subraya modesto.

El trabajo defensivo no ha sido sinónimo del concepto amarreta del fútbol, tan proclamado por los italianos. El Celta es el quinto equipo de todos los grupos que más goles hace. Ni siquiera la baja de Joselu ha quebrado esa capacidad. Buena prueba de ello es el set que le endosó la última jornada al Calasanz. «La baja de Joselu se nota porque es el mejor jugador de la categoría y además tiene peso en el vestuario, pero demostramos que podemos seguir sin él», dice Fernández Romo. «Fíjate como está Rodri que el otro día metió tres», añade Mario.

Buscan el título de liga

El objetivo, en lo deportivo, es cerrar la competición en la misma plaza que ocupan. «Nuestro reto es ser campeones, pero va a estar complicado porque los equipos cada vez aprietan más», reconoce el guardameta que no descarta en la lucha, además del Deportivo al Racing de Santander. El técnico es menos dado a los pronósticos. «Ahora las necesidades son mayores, lo mejor de todo es que seguimos dependiendo de nosotros mismos». Fernández Romo añade otro objetivo. «Yo trabajo para que los chavales puedan jugar en el filial el próximo año. No nos olvidemos que esto es una carrera de fondo», advierte.

Los vigueses han comenzado la segunda vuelta sin concluir la primera. Hoy (16 horas) jugarán en León el encuentro que se aplazó el pasado 14 de diciembre debido a la nieve. Un partido trampa.