Un aplazamiento muy perjudicial para el Celta

La Voz

VIGO

22 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La gastroenteritis que afectó a la plantilla del Murcia y que supuso la suspensión del partido ante el Celta, ha sido un duro golpe para el estado de ánimo celeste. Después de ganarle al Zaragoza, y con el equipo volcado en terminar el año agarrado a la zona de privilegio, este aplazamiento significa un serio revés para los intereses del conjunto vigués.

Por un lado, en la clasificación tras los resultados que se produjeron en la jornada de ayer, los tres puntos de Murcia se antojan cruciales para verse en el cielo o el infierno de la tabla. Un salto del décimo quinto puesto, que los célticos ocupan ahora, al séptimo lugar, es lo que implican esos tres puntos en juego en la Condomina. Por otra parte, el Celta tendrá que jugar ahora seis partidos en un cargado mes de enero, además de tres en una sola semana. Esto no le sucederá al resto de rivales en la lucha por el ascenso. Precisamente a dos de ellos, Hércules y Xerez, tendrá que enfrentarse en el comienzo del 2009.

Además, el Murcia tendrá la posibilidad de recuperar a varias de las bajas -menos a los tres sancionados- que hubiese tenido, el pasado sábado. Tendrá tiempo también para aclimatarse a su nuevo técnico, y calmar su ansiedad por los puestos de descenso.