Partido de leyenda. Para pequeños, mayores y veteranos. Sobre la pista y en las gradas. Tui brindó ayer la oportunidad de ver en persona a una selecta representación del equipo más emblemático de la historia del baloncesto español y la respuesta de la afición estuvo a la altura.
El motivo, un encuentro benéfico que permitiera recaudar fondos para la escuela de baloncesto local, rendir un merecido homenaje a sus propios veteranos y promocionar el deporte. Sobre la cancha se me medían los veteranos del Real Madrid, el C.B. Tui y el Gestibérica Vigo y en las gradas, más de sesenta minutos de espectáculo en los que, los que más disfrutaron fueron aquellos que rebobinaron el vídeo y revivieron las imágenes que hace 24 años dieron la vuelta al mundo. Algunos de sus protagonistas, como Juan Antonio Corbalán , J osé Manuel Beirán , Wayne Bravender o Antúnez , las glorias que le dieron la Plata a España en Los Ángeles 84 brillaron con luz propia en el pabellón tudense y multiplicaron la ilusión de los benjamines del club local, que fueron los primeros en saltar al campo para hacer una exhibición de aptitudes. La demostración de los veteranos Se hicieron esperar pero no defraudaron. A escasos segundos de las siete y media de la tarde de ayer desembarcaban en el pabellón de Tui los veteranos del Real Madrid y Corbalán fue el primer sorprendido, ya que a pie de pista le esperaba otro de los medallistas de Los Ángeles. Juan Corbalán saludó efusivamente y abrazó a Enrique Míguez , a quien conoció y con quien compartió palmarés en las olimpiadas del 84.
Pocas declaraciones antes del encuentro, aunque los veteranos del equipo blanco aseguraron que a estas alturas ya no se ponen nerviosos. El más espontáneo, José Manuel Beirán, bromeó asegurando que «ya hemos jugado muchos partidos y venimos a divertirnos». Sobre los resultados, nuevo guiño con un «normalmente ganamos». Corbalán, en la misma línea, fue más allá. «Estamos encantados de poder jugar, es un milagro jugar con 60 años como Brabender o yo con 53 no es fácil. Para los que se inician, un solo consejo: que disfruten, no se puede jugar a nada sino aprendes a disfrutar de niño».
El desfile de celebridades no dejó indiferente a nadie en la ciudad tudense. Y es que, se practique, se siga o no, sería difícil dar con alguien que no pudiera recitar de memoria alguno de los nombres de aquellos deportistas que, con un palmarés que les convirtió en hitos promovieron la explosión mediática del baloncesto y su profesionalización.
Así las cosas, los movimientos de los jugadores en la ciudad, a la que llegaron en autobús a media tarde en tres monovolúmenes, fueron seguidos con expectación dentro y fuera del campo de juego. Entre los más aplaudidos y laureados, el mítico base del equipo madridista, Corbalán, líder de una época plagada de títulos y de un grupo que escribió con letras de oro algunas de las páginas más brillantes de la selección española.
La tónica dominante de la jornada deportiva fue el recibimiento y caluroso desarrollo del juego que aplacó las bajas temperaturas que se registraban fuera del polideportivo. Ración doble de altruismo, con la donación, en el intermedio del cheque que entregó el equipo blanco a la asociación San Xerome Emiliani de A Guarda y la voz de Noelia Solleiro, otra veterana del club local de baloncesto, con carrera propia, pero en los escenarios musicales.