En diciembre del año 1961, regresaba al puerto de Vigo el primer buque congelador que había faenado en las aguas libres cercanas a las costas de Argentina
10 dic 2008 . Actualizado a las 11:25 h.Con sus mástiles engalanados, el Pambre acudió a la boca sur de la ría a recibir al Lemos , un pesquero frigorífico perteneciente a Pescanova. Era la mañana del 8 de diciembre de 1961. Una empresa de Vigo había conseguido abrir un nuevo caladero en el hemisferio sur, en las aguas libres cercanas a Argentina. La noticia fue recibida con gran alegría en la ciudad porque los caladeros tradicionales ya hacía tiempo que daban síntomas de agotamiento. El futuro de la pesca se abría a los buques frigoríficos.
Tres meses de marea experimental habían llenado con 250 toneladas de merluza y pescadilla las bodegas del buque construido en unos astilleros de Meira. «Aquello es echar el aparejo y sacar pescado», explicaba el segundo maquinista de la nave capitaneada por José María Rubial y tripulada por 32 marineros originarios de diferentes poblaciones de la ría viguesa. La merluza descargada se cotizó en la lonja entre 65 y 70 pesetas el kilogramo. Pescanova había iniciado la conquista de los mares libres que quedaban en el mundo. El Andrade ya trabajaba en Namibia y pronto saldría el Pambre con destino al caladero recién abierto. La abundante pesca que encontró el Andrade en Namibia, así como la calidad de la misma, provocó que Pescanova centrara sus operaciones en este nuevo caladero africano.
Televisión de lujo
¿Y en tierra qué? 1961 se despedida de forma tranquila, con la vista puesta en el espacio, ya que los americanos no cejaban en su carrera por llenar el cielo de satélites. Claro que aquí, no llegaban tales adelantos y la televisión aun no estaba en la mayor parte de los hogares. Televisión Española, la mejor del momento por ser la única, comenzaba sus emisiones a las 14.30 horas y cerraban a las 0.00, aunque también había un corte entre las 19.30 y las 20 horas. El programa estrella era Escala en Hi-fi , un espacio musical que empleaba por primera ver las técnicas de play back para que actores conocidos interpretasen los éxitos musicales del momento. En 1961, el Gobierno eliminaba el impuesto de lujo que gravaba a los televisores e incentivaba la compra con la venta a plazos.
Y en Vigo se sucedían las celebraciones de las festividades religiosas, siempre vinculadas con profesiones. La Inmaculada, patrona de la Infantería; Nuestra Señora de Loreto, de la Aviación, y Santa Lucía, de los invidentes y de las modistas, que acudían en masa a la procesión que se desarrollaba en torno a la concatedral. Concretamente, se decía que acudían las modistillas, que seguramente eran las más modestas de todas las modistas. Por cierto, que el Día de la Madre coincidía con la festividad de la Inmaculada. Aún no se había instalado El Corte Inglés en la ciudad.
También el Círculo Mercantil conmemoraba esos días su 70 aniversario. Conciertos y un baile, al que había que acudir con traje oscuro de etiqueta, conformaban los actos. Mientras tanto, en el Casino se anunciaba un «asalto-baile» para el día 9, y las «buenas familias» de la ciudad celebraban los banquetes de boda en el restaurante Las siete torres.