La Universidad de Vigo es de libro

VIGO

Dos nuevos volúmenes se añaden a la serie sobre la arquitectura del campus

03 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Los nuevos edificios del remozado campus de Vigo se ven mucho mejor si con la mirada el espectador es capaz de abarcar todos los proyectos arquitectónicos de un vistazo. Así, recogidos en un libro, con una ojeada al conjunto, y después con una lectura reposada de las particularidades, quedan para la posteridad todas las actuaciones recogidas en la colección de arquitectura de la Universidad. Ayer se presentaron dos volúmenes nuevos, el cuarto de la serie, dedicado a la ETS de Ingenieros de Minas, y el quinto, a la Ciudad Universitaria. César Portela y Gabriel Santos Zas fueron los autores del primero, y el estudio EMBT de Miralles y Tagliabue, los responsables del segundo.

A la presentación acudieron los arquitectos de la Escuela de Ingenieros de Minas y la viuda de Miralles, Benedetta Tagliabue, en un acto presentado por el rector, Alberto Gago.

La Ciudad Universitaria, eje del campus, es la culminación del proyecto de Enric Miralles y Benedetta Tagliabue, que ayer la arquitecta pudo conocer en pleno funcionamiento. El Aulario, la Rectoría, el Centro Comercial, las pasarelas... «es todo un regalo para mí poder contemplar esto desde la tranquilidad», dijo. Tagliabue repasó el proceso de diseño y ejecución y destacó «la dificultad de imaginar algo que no es real».

Los dos libros, añadidos a los volúmenes anteriores, pretenden ofrecer, además de «algo bonito en si mesmo, un produto de consulta da arquitectura e das imaxes da nos Universidade», explicó el rector. Gago también aprovechó la ocasión para resaltar la importancia del trabajo conjunto de los arquitectos y de los equipos de trabajo, teniendo en cuenta «que as obras de desenvolveron con 13.000 usuarios do campus ao seu redor e os libros contan esa historia, coas súas dificultades, que non foron poucas, ata chegar a poder comprobar o uso final que teñen este edificios».

Buenas personas

Dani Rosselló, arquitecto director del proyecto ejecutivo de la Ciudad Universitaria, apuntó que la clave fue «las ganas de hacer las cosas, de convertir nuestras visiones en realidad y, para todo esto es muy importante el trabajo en equipo, la entrega y la dedicación de todos». Roselló subrayó la importancia de que este sentimiento presidiera la obra, pues «es un valor añadido del proyecto ya que el campus enseña a la gente no solo a especializarse sino también a ser buenas personas». Y así debió de ser, porque tanto los arquitectos como el rector coincidieron en destacar la importancia de hacer obra pública de calidad. «Os dous edificios saíron ao prezo acordado como calquera outro edificio público, o que demostra que se pode facer obra pública de calidade ao mesmo prezo por metro cadrado», explicó Gago.