Dos procesos coetáneos, pero antagónicos

La Voz

VIGO

27 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Aunque coetáneos en el tiempo, los procesos concursales de Celta y Real Sociedad en nada se parecen. En San Sebastián los agentes judiciales han tenido que intervenir en varias ocasiones para desautorizar gestiones del presidente Iñaki Badiola, que además está directamente enfrentado a ellos después de conocerse el informe concursal.

Una de las pocas coincidencias estriba en parte del informe concursal con respecto a los anteriores gestores. Si en la documentación entregada a Zulema Gento por parte de los administradores del Celta se hablaba de prácticas contables tergiversadoras, en el informe txuri urdin se repite la historia: «Se han mantenido prácticas contables no acordes con normas de general aceptación encaminadas a falsear las cuentas en unos 20 millones para mejorar la situación económica y financiera de la entidad». Curiosamente este período coincide con la presencia de José Luis Astiazarán, hoy presidente de la LFP, como máximo rector de los donostiarras.

Salvo este demoledor aspecto, el resto del proceso es antagónico para gallegos y vascos. En el Celta nunca ha trascendido una diferencia entre administradores y consejo de administración. En la Real desautorizaron el fichaje de Moha (procedente del Espanyol) por no ajustarse al presupuesto y porque Badiola no había pedido su consentimiento, cuestión que al final sí sucedió.

Otra diferencia singular es el reto deportivo. En Vigo Francisco Prada y compañía hablan de la necesidad de ascenso para dotar de solvencia al equipo, y en San Sebastián se critica que se mire demasiado a este aspecto cuando «deberían primar objetivos estrictamente económicos frente a los deportivos», indicando como una de las soluciones que la Real Sociedad sea capaz de vender jugadores.

La tercera gran diferencia tiene incidencia directa sobre los gestores actuales. Los administradores del Celta destacan el intento de Carlos Mouriño por aplicar el rigor contable al club, mientras que en San Sebastian reclaman «gestores profesionales que cuenten con el apoyo de los principales agentes económicos que rodean al club», lo que parece una invitación a la salida de Badiola, quien no ha dudado en criticar con virulencia a los administradores en público.