A los cachorros del diseño de moda en Galicia les faltará experiencia, pero les sobra creatividad. Lo demostraron por activa y por pasiva los diez finalistas de Tesoira en la gala que el jueves sirvió de punto y final a la última edición del certamen, la número 17, y en la que desfilaron por la pasarela el medio centenar de modelos que conformaban las distintas colecciones.
Si es cierto que la principal misión de un diseñador es que su trabajo no deje indiferente a quien lo contemple, los noveles gallegos de la disciplina bien pueden presumir de haber cumplido la misión. Y con nota.
Las personas que abarrotaban el Centro Cultural Caixanova no disimularon el impacto que les causaron la mayoría de las colecciones fruto, en unos casos de lo arriesgado de las propuestas y en otros de la puesta en escena. Sin duda entre los primeros está el de Isabel Mastache, la joven viguesa licenciada en Bellas Artes que, a la postre, ganó el concurso. Su trabajo no solo impactó al jurado, sino que también hizo enmudecer al público por momentos.
No menos llamativas fueron las propuestas de Eva Soto y Mónica Bastón, segunda y tercera clasificadas. Curiosamente, las tres están a punto de rematar sus estudios en la Escuela de Deseño Textil e Moda de Galicia, Esdemga, de Pontevedra, dependiente de la Universidad de Vigo. «Es un vivero de jóvenes valores que no hay que perder de vista», comentaba uno de los asistentes al certamen. Lo cierto es que de los 10 finalistas de Tesoira, cinco son alumnos de la citada escuela.