El juez amonestó con 25 euros a dos vecinos de Morgadáns por liberar a 130 caballos, lo que canceló una rapa das bestas
06 nov 2008 . Actualizado a las 11:21 h.El juez de lo Penal número 3 de Vigo dictó ayer una sentencia in voce que multa con 25 euros a cada uno de los dos acusados por una falta de daños en la cerca de un curro. Los imputados cortaron una alambrada de cuatro kilómetros cuadrados y liberaron a 130 caballos salvajes y 40 crías que iban a participar al día siguiente en la Rapa das Bestas de Morgadáns, en Gondomar. El curro, previsto para junio del 2006, tuvo que cancelarse a otra fecha mientras los ganaderos se afanaban por recuperar a todos los caballos perdidos por el monte.
El presidente del curro de Morgadáns, Jaime González, se quejó ayer de lo que, a su juicio, es una sanción irrisoria si se compara con los 9.000 euros que le costó contratar a los abogados para el pleito, además de que, tras la rotura de la cerca, tuvieron que aplazar el evento de un día para otro con todos los prejuicios que ello acarrea. «Vamos a mirar si podemos recurrir porque no es normal. Nosotros para celebrar el curro tuvimos que pagar al seguro y ellos no pagaron nada por soltar los animales, cortar el cierre y chafarnos la fiesta», afirmó ayer el presidente, muy insatisfecho con el dictamen judicial.
Recuperar una burra
Al parecer, los dos implicados salieron de copas esa noche y uno de ellos quiso volver a la cerca para recuperar a una burra de su propiedad que había quedado en el interior con los caballos encerrados. Para ello, cortaron el alambre por varios tramos, por los que escaparon los caballos que iban a participar en la tradicional rapa das bestas del día siguiente. La Guardia Civil hizo sus indagaciones y capturó a los dos sospechosos. Estos comparecieron en el juicio ayer y el juez entendió que no habían perpetrado ningún delito de daños sino una falta, que castigó con 25 euros.
Espectacular evento
Este curro es alabado por su impacto visual, ya que combina el espectáculo de la rapa das bestas con las vistas sobre la ría de Vigo.
El evento se celebra en una zona próxima al nacimiento del río Morgadáns, en una de las laderas del monte Galiñeiro. Los ganaderos bajan los caballos salvajes desde el monte hasta el curro, donde los mozos les cortan las crines y marcar a los potrillos entre relinchos.
El espectáculo veraniego atrae a miles de turistas que acuden a los puestos de pulpo á feira y de churrasco.