La capital del zeptogramo

VIGO

31 oct 2008 . Actualizado a las 11:54 h.

Científicos del CSIC acaban de batir un récord de la Física. Al parecer, investigadores españoles han marcado un hito en la «medición de cantidades minúsculas», al lograr pesar un zeptogramo de oro, equivalente a sólo tres átomos de este elemento químico. Para explicar qué es un zeptogramo, diremos que es el equivalente a coger un gramo y dividirlo entre mil trillones de partes, que viene a ser un uno seguido de veintiún ceros.

La cosa, al parecer, tiene mucho mérito, pues el récord anterior, en propiedad de científicos rusos, era el de pesar 7 zeptogramos. Así que unos señores de aquí, con las limitaciones de la ciencia española, han logrado vencer por goleada a los herederos de la física soviética, la misma que creó una bomba atómica en sólo cinco años o sacó a pasear por el cosmos a la perrita Layka.

Se hace difícil entender que el CSIC sepa más que el Instituto de Física de Moscú, con su interminable nómina de premios Nobel. Pero es evidente que los rusos no cuentan, para la medición de cantidades minúsculas, con la formidable ventaja de tener el Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo.

Si quiere uno dedicarse a medir menudencias, y hasta auténticas miserias, no tiene más que desplazarse a Bouzas y ver las partidas presupuestarias que el Ministerio se gasta en este centro. Un ejemplo está en la partida que el Estado destina en 2009 a su traslado a la futura Ciudad del Mar, en Teis. La cifra asciende a la friolera de 100.000 euros, poco más de dieciséis millones de las antiguas pesetas, con los que no sólo no se traslada un centro de investigación, sino que malamente darían para mover un hórreo y un palleiro.

La partida presupuestaria del Estado para la Ciudad del Mar hay que medirla en zeptogramos y, además, tomársela a risa. Por cien mil euros no trasladas ni el mobiliario de oficina en Mudanzas Organero. Y, mucho menos, desmantelas un edificio y construyes otro en las antiguas instalaciones de la ETEA.

Las inversiones públicas en Vigo se cuentan así por zeptogramos, como sucede también con la llamada Ciudad de la Justicia, a la que la Consellería de Política Territorial dedicará 200.000 euros para el año 2009. Tan fenomenal cantidad, gastada en juzgados, no da ni para hacer puñetas.

Los 21.000 euros dedicados en 2009 a la nueva terminal de Peinador, o el medio millón al AVE con Portugal, deberían también medirse en zeptogramos.

Hay quien dice que las inversiones públicas en Vigo hay que mirarlas con lupa. Y, no. Hay que mirarlas con microscopio. Porque no se ven. Y computarlas, claro, en zeptogramos, esa unidad de medida de lo minúsculo que se abrevia con dos letras: ZP. Que ya es mala baba?