El cierre de Massó agrava la crisis de espacio del Concello cangués

J. Santos

VIGO

La brigada de limpieza utiliza el bajo del palco de la Alameda Nova y la de obras, locales en Rodeira y A Portela

11 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La decisión de la concejala de Personal e Réxime Interior de retirar de la vieja nave de Massó al personal municipal tras recibir el pasado día 2 una inspección de Trabajo agrava la crisis de espacio que ya sufría el Concello de Cangas. En Massó se están guardando diversos materiales que utiliza la brigada de obras (vallas, señalizaciones, contenedores, vehículos, maquinaria, pinturas, literas, colchones, etc.) además de un sin fin de objetos que usan de forma temporal distintos departamentos municipales, como zódiacs de Protección Civil, coches pendientes de dar de baja, herramientas usadas para limpiar el chapapote del Prestige, carrozas o huesos de ballnas.

El personal de limpieza viaria, unos 15 trabajadores, se cambia y guarda sus herramientas debajo del palco de la Alameda Nova. Los electricistas y carpinteros utilizan una nave alquilada en A Portela. El resto de la brigada de obras, que cuenta con una plantilla total de cerca de 25 operarios, tiene su sede en un local en Rodeira.

Será a este último al que se trasladarán los trabajadores que utilizaban hasta ahora Massó, un número variable que en la actualidad está reducido a 6 personas.

El gobierno cangués tenía la previsión de centralizar en una única nave todo lo relacionado con la brigada de obras. Según indica el responsable del departamento, Héctor Otero, no fue posible por las dificultades económicas del Concello. «Se buscaron alternativas, pero Intervención dijo que no hay pasta para alquilar nada», afirma.