El paro, la subida de precios, el estancamiento de los salarios y los pagos de hipotecas, alquileres o prestamos personales, son algunas de las causas de tantas carencias, junto con el retorno voluntario de inmigrantes, según datos de Cáritas.
La consecuencia es un considerable incremento del presupuesto que asigna a este apartado, que ya supera en un 35% la cifra prevista y que, de continuar así, superará los 150.000 euros. Eso, sin incluir las atenciones y ayudas que ofrecen las Cáritas parroquiales de toda la Diócesis, centradas en su mayoría en entrega de alimentos y ropa, así como en aportaciones económicas. Si se incluyen todas éstas, la cifra podría triplicarse y rondar el medio millón de euros.
Familias monoparentales con hijos, trabajadoras del hogar con poco sueldo y desempleados son los colectivos más afectados.