Tímidamente y en ausencia de cualquier acto oficial ayer comenzaron las obras para construir el auditorio-palacio de congresos de la ciudad. Aunque fuentes de la empresa concesionaria y el propio alcalde confirmaron su inicio en la parcela el movimiento era ayer escaso. Una única maquina excavadora y un operario a sus mandos eran todo el personal que ayer trabajaba en la parcela donde hasta no hace mucho tiempo se levantaba la factoría de Casa Mar.
Pese a este discreto comienzo en la concesionaria reiteran que las cosas se irán acelerando poco a poco, todo ello con el objetivo confeso de concluir las obras en el plazo previsto: diciembre de 2010. De esta forma el alcalde de Vigo podrá cumplir su anuncio de asistir el uno de enero de 2011 al concierto de Año Nuevo en el nuevo recinto, unos pocos meses antes de que en mayo se celebren las próximas elecciones municipales.
En estos primeros días los operarios y técnicos instalarán nuevas vallas protectoras y se realizará el desvío de los servicios de agua y alumbrado. Una vez realizado el replanteo del edificio sobre la parcela empezará la excavación. A partir de ese momento se acelerarán los trabajos con la cimentación, que en la primavera del año próximo permitirá llegar a la cota cero.
Aceleración
Desde entonces se trabajará ya sobre la rasante y el futuro edificio será visible para los viandantes hasta que en el plazo comprometido pueda entrar en servicio.
Fuentes de la concesionaria (un grupo de empresas lideradas por Caixanova y la constructora Sacyr) daban ayer por seguro que los trabajos se desarrollarán a partir de ahora sin interrupción una vez solucionados los problemas que han retrasado largamente el proyecto. En la misma línea se pronunció el alcalde, Abel Caballero, quien desde que tomó posesión del cargo ha tenido en el auditorio uno de sus principales quebraderos de cabeza.
Se espera que mientras avanzan las obras del auditorio se ponga en marcha el proyecto para construir el túnel de Beiramar, un complemento importante ya que permitirá eliminar casi en su totalidad el tráfico rodado de la superficie. En la avenida de Beiramar a medio plazo están previstas también importantes reformas, aunque no existe calendario alguno en estos momentos.
Transformación
Se trata de llevar al extrarradio de la ciudad los frigoríficos existentes en la zona mientras que el puerto quiere construir en el muelle pesquero un World Trade Center dentro de sus planes de ampliación.
Una vez concluidas las obras el Concello tomará la decisión final sobre el período de explotación de la concesionaria. Inicialmente se pactaron 35 años, pero al reducirse la zona privada la cifra puede llegar a 60 años.