Los cinco sospechosos fueron interrogados durante toda la mañana en el cuartel de la Guardia Civil de Cangas y tenían previsto pasar luego a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de la misma localidad.
Los testigos relatan que la pelea multitudinaria fue «muy fuerte». Los vecinos se asustaron y alertaron a la policía. Una testigo vio de primera mano la trifulca, pero dice que solo participaron dos cangueses. Otros hablan de una batalla campal entre «20 y 30 personas». Algunos incluso cuentan que los participantes golpearon con cadenas y barras de hierro durante la reyerta.
«Uno de ellos se bajó de un coche con un bate de béisbol o un palo muy grande y le dio un bofetón a otro», relata la principal testigo. El agraviado se dirigió directamente al maletero de su coche de color rojo mientras telefoneaba a la Policía Local para pedir auxilio. Entonces, el agresor «saltó por encima del coche y se abalanzó contra el otro con un bate de béisbol». El conductor se le encaró: «¿Estás colgado o qué?».
El hombre equivocado
Lo paradójico es que los cinco implicados se equivocaron de hombre. El retenido era inocente de robar las piezas y la Guardia Civil confirmó ayer que el supuesto ladrón es un amigo de la pandilla del secuestrado, y que dicho responsable estaba detenido, y las piezas ya fueron recuperadas.
El cabecilla de los agresores, que fue quien denunció la sustracción de las piezas, tiene una detención anterior por robo con violencia e intimidación por apoderarse de un teléfono y una cartera.
Los arrestados son D.?C.?C., C.?M.?F., y I.?A.?P., los tres de 20 años, y R.?P.?F. y M.?T.?M., ambos de 18 años. Los cinco son vecinos de Moaña, al igual que su víctima.
Los testigos dicen haber visto varias peleas anteriores en la misma zona y que la pandilla les parece conflictiva.