Le gusta más el teatro que el cine. De hecho hizo estudios de arte teatral en Roma, además de una diplomatura en Turismo en la Universidad de Bérgamo. Paolo Barbieri (21 años) nació cerca de Milán y lleva casi un año residiendo en Vigo. «Di clases de interpretación y también actué en un cortometraje que se rodó en Vigo», afirma este joven italiano y no descarta encaminar su futuro hacia el séptimo arte. Tal vez algún día se pueda convertir en un digno sucesor de tantos astros italianos que han brillado tanto delante como detrás de las cámaras. -¿A quiénes impartió clases de interpretación? -A alumnos del Centro Juvenil Abertal de Salesianos de Vigo para que también pudieran participar en el cortometraje, que se estrenará próximamente. -¿En qué consistió su papel? -Hice de camarero de un videoclub y otro papelito más. Dura unos veinte minutos.
-¿A qué se debe su estancia aquí?
-Gané un concurso que se llama Servicio Civil Italiano y recibí como premio una beca para pasar un año en un país extranjero con todos los gastos pagados. Es una de las pocas cosas que hace el Gobierno italiano para ayudar a los jóvenes. -¿Por qué eligió Galicia y, en concreto, la ciudad de Vigo? -Porqué ya había estado de vacaciones en otros lugares de España y quería conocer esta parte de Galicia. Pero dentro de unos días termina mi estancia aquí y me marcharé a Madrid, donde ya viví antes durante seis meses. -¿Le ha permitido vivir holgadamente durante todo este período de tiempo? -La verdad es que sí. Aparte de costearme el alquiler del piso, que comparto con otras dos italianas en este mismo proyecto, también me enviaban cada mes algo más de 1.000 euros para mis gastos. -¿Algún problema con el idioma? -Me entiendo mejor en Madrid porque mi jefe me hablaba en gallego y también muchos carteles que hay por la calle están escritos en este idioma. -¿Pero ya habrá aprendido alguna palabra? -Un pouquiño (sonríe). -¿Acudió a alguna fiesta? -Sí, a varias. Recuerdo que estuve en el carnaval de Redondela y en la Fiesta del Albariño en Cambados, entre otras. Pero no pude disfrutar mucho del vino porque vine en mi coche desde Italia y fui conduciendo, por lo que tuve que privarme a la hora de beber. -¿Qué imagen se lleva de Vigo? -Es una ciudad con muchas almas distintas. Está la de la parte baja del puerto, otra un poco más pija del Arenal, en fin muchos barrios distintos. -¿Y la movida nocturna? -Creo que falta una parte de la población joven porque no hay mucha gente entre los 20 y 30 años. Solo durante el verano, luego es como si se evaporasen. -¿No se echó una novia? -No, aunque las gallegas tienen fama de melosas, pero no quiero atarme.