La política de coqueteos del presidente del Real Madrid, Ramón Calderón, con el jugador del Manchester United Cristiano Ronaldo está a punto de derivar en la salida de una de las estrellas del equipo blanco. A Robinho no le ha sentado bien que se le hubiera querido utilizar como moneda de cambio en el traspaso por el luso y, tras varias semanas de malestar, ayer no aguantó más y anunció que quiere irse al Chelsea.
«Quedarme en el Real Madrid no es mi objetivo. Respeto mucho al club, a los jugadores y principalmente a la afición, que siempre me ha tratado bien, pero no es mi objetivo. Tengo una propuesta buena para mí y para el club también, y mi intención no es seguir en el Real Madrid», anunció el jugador brasileño en una entrevista concedida a Efe.
Robinho no se ha cortado a la hora de reconocer que se quiere ir del Madrid, pero sus motivos no son los económicos. «No es por dinero, simplemente porque tengo el objetivo de salir. Mi reto personal es ser el mejor jugador del mundo, y en el Real Madrid eso no va a ser posible. Por eso quiero jugar la próxima temporada en la Liga inglesa».
El internacional brasileño quiso, además, dejar claro que su relación con sus compañeros y con Schuster es excelente. En cambio prefirió obviar su situación con la directiva encabezada por Ramón Calderón. «Mi relación con el entrenador y los jugadores es la mejor posible. Tuve la suerte de contar con unos compañeros buenos que siempre me han tratado bien. Guardo un cariño enorme por todos ellos y por Schuster también. No tengo nada malo que decir de los jugadores ni del entrenador», señaló Robinho.